Y agregó Husai: Tú conoces a tu padre y a sus hombres, que son valerosos; y están amargados en espíritu cual osa en el campo que le han robado sus cachorros. También tu padre es un hombre aguerrido, y no pasará la noche entre el pueblo.
Job 21:25 - La Biblia Textual 3a Edicion Mientras otro muere con el alma amarga, Sin haber comido cosa buena. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y este otro morirá en amargura de ánimo, Y sin haber comido jamás con gusto. Biblia Nueva Traducción Viviente Otra persona muere en amarga pobreza, sin haber saboreado nunca de la buena vida. Biblia Católica (Latinoamericana) Y hay quien muere con amargura en el alma,
sin haber gustado nunca la felicidad. Biblia Serafín de Ausejo 1975 El otro perece con el alma afligida sin haber probado la felicidad. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y este otro morirá en amargura de alma, y sin haber comido jamás con gusto. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Otros mueren amargados y sin haber disfrutado de nada, |
Y agregó Husai: Tú conoces a tu padre y a sus hombres, que son valerosos; y están amargados en espíritu cual osa en el campo que le han robado sus cachorros. También tu padre es un hombre aguerrido, y no pasará la noche entre el pueblo.
Pero ella respondió: ¡Vive YHVH, tu Dios, que no tengo pan cocido! Solamente tengo un puñado de harina en una tinaja y un poco de aceite en la vasija; y he aquí estaba recogiendo un par de leños, para entrar y prepararlo para mí y para mi hijo, para que comamos y muramos.
¡Mi alma está hastiada de mi vida! Daré rienda suelta a mis quejas. Hablaré en la amargura de mi alma.
Cuando se disponga a llenar su vientre, Dios enviará sobre él el furor de su ira, Y la hará llover sobre él mientras come.
Por tanto, no refrenaré mi boca, Hablaré en la angustia de mi espíritu, Me quejaré en la amargura de mi alma.
El corazón conoce su propia amargura, Y en su alegría no participa el extraño.
El del hombre a quien Ha-’Elohim le ha dado riquezas, tesoros y honores, de modo que nada le falta de todo lo que su alma pueda desear, pero a quien Ha-’Elohim no le permite disfrutarlo, sino que lo disfrutan los extraños. Esto es vanidad y un mal doloroso.
Hijo de hombre, come tu pan con estremecimiento, y bebe tu agua con temblor y angustia.