Entonces Faraón envió a llamar a José, y haciéndolo sacar aprisa del calabozo, se afeitó, mudó sus vestidos y acudió a Faraón.
Jeremías 52:33 - La Biblia Textual 3a Edicion Le hizo mudar también los vestidos de prisionero, y comió siempre en la mesa del rey todos los días de su vida. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Le hizo mudar también los vestidos de prisionero, y comía pan en la mesa del rey siempre todos los días de su vida. Biblia Nueva Traducción Viviente Le proporcionó a Joaquín ropa nueva para reemplazar la ropa de prisionero y le permitió comer en presencia del rey por el resto de su vida. Biblia Católica (Latinoamericana) Joaquim dejó sus ropas de prisionero y, en adelante, se sentó a comer en la mesa del rey. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Hizo que se quitara los vestidos de prisionero y que comiera siempre a su mesa durante todos los días de su vida. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y le cambió su ropa de prisionero, y comía pan delante del rey siempre todos los días de su vida. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Así que Joaquín dejó de usar su ropa de prisionero, y el resto de su vida comió con el rey. |
Entonces Faraón envió a llamar a José, y haciéndolo sacar aprisa del calabozo, se afeitó, mudó sus vestidos y acudió a Faraón.
Y se quitó Faraón el anillo° de su mano y lo puso en la mano de José, y lo vistió con ropas de lino finísimo y le puso un collar de oro en su cuello.
Pero Mefi-boset, que estaba tullido de ambos pies, moraba en Jerusalem, porque comía siempre a la mesa del rey.
Entonces David le dijo: No temas, porque ciertamente haré contigo misericordia por amor a Jonatán tu padre, y te devolveré toda la tierra de Saúl tu padre,° y comerás siempre a mi mesa.
Pero mostrarás benevolencia a los hijos de Barzilai galadita, y permite que estén entre los que comen a tu mesa, porque se pusieron a mi lado cuando iba huyendo de la faz de Absalón tu hermano.
Y cambió los vestidos de su prisión, y comió pan siempre en su presencia, todos los días de su vida.
Cambiaste mi lamento en baile, Desataste mi cilicio y me vestiste de alegría,
Éste mandó a los que estaban ante Él, diciendo: ¡Quitadle las vestiduras inmundas! Y a él le dijo: Mira, he quitado de ti el pecado, y te he hecho vestir ropas de gala.