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Jeremías 35:19 - La Biblia Textual 3a Edicion

así dice YHVH Sebaot, Dios de Israel: No le faltará a Jonadab ben Recab un varón que esté ante mi presencia todos los días.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: No faltará de Jonadab hijo de Recab un varón que esté en mi presencia todos los días.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Por lo tanto, esto dice el Señor de los Ejércitos Celestiales, Dios de Israel: “Jonadab, hijo de Recab, siempre tendrá descendientes que me sirvan”».

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Biblia Católica (Latinoamericana)

por eso, lo dice Yavé de los Ejércitos, Dios de Israel: Jonadab, hijo de Recab, siempre tendrá descendientes para servirme.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

por eso, así dice Yahveh Sebaot, Dios de Israel: a Jonadab, hijo de Recab, no le faltará nunca alguien que esté delante de mí'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Por tanto, así dice Jehová de los ejércitos, el Dios de Israel: No faltará varón de Jonadab, hijo de Recab, que esté delante de mí por siempre.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Por eso, yo les prometo que uno de sus descendientes siempre estará a mi servicio”».

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Otras versiones



Jeremías 35:19
8 Referencias Cruzadas  

Y las familias de los escribas que habitaban en Jabes: los tirateos, los simeateos y los sucateos, los cuales son los ceneos, que proceden de Hamat, padre de la casa de Recab.


Los arrogantes no se presentarán ante tu vista, Aborreces a todos los que hacen iniquidad.


YHVH me respondió: Aunque estuvieran delante Moisés y Samuel° no me conmovería por este pueblo. ¡Échalos, que salgan de mi presencia!


Entonces me respondió YHVH: Si te vuelves, Yo te restauraré, Para que puedas estar en pie delante de mi presencia; Si apartas lo precioso de lo vil, Serás mi boca. ¡Conviértanse ellos a ti, Y no te conviertas tú a ellos!°


He aquí yo tengo que habitar en Mizpa, a disposición de los caldeos que vendrán a inspeccionarnos. Tomad el vino, los frutos de verano y el aceite, y ponedlos en vuestros almacenes, y quedaos en vuestras ciudades que os toque ocupar.


Así que velad en todo tiempo, rogando° tener fuerza para escapar de todas estas cosas que están por suceder, y estar en pie delante del Hijo del Hombre.


Y a Aquél que es poderoso para guardaros sin caída y presentaros° sin mancha delante de su gloria con gran alegría,