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Jeremías 31:4 - La Biblia Textual 3a Edicion

Otra vez te edificaré, y quedarás edificada, ¡Oh virgen de Israel! Otra vez adornarás tus panderos, Y saldrás en alegres danzas.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Aún te edificaré, y serás edificada, oh virgen de Israel; todavía serás adornada con tus panderos, y saldrás en alegres danzas.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Yo te reedificaré, mi virgen Israel. Volverás a ser feliz y con alegría danzarás con las panderetas.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Volveré a edificarte y serás reedificada, virgen de Israel.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Volveré a edificarte y serás reedificada, virgen de Israel; volverás a adornarte con tus tambores y saldrás al corro de gentes jubilosas.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Aún te edificaré, y serás edificada, oh virgen de Israel; todavía serás adornada con tus panderos, y saldrás en corro de danzantes.

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Otras versiones



Jeremías 31:4
31 Referencias Cruzadas  

Esta es la palabra que dice YHVH acerca de él: Te menosprecia, se burla de ti la virgen hija de Sión; Menea despectiva la cabeza tras de ti la hija de Jerusalem.


¡Alabad su Nombre con danza, Y cantadle con pandero y arpa!


Cambiaste mi lamento en baile, Desataste mi cilicio y me vestiste de alegría,


Haz bien con tu benevolencia a Sión, Edifica los muros de Jerusalem.


Porque ’Elohim salvará a Sión, Y reedificará las ciudades de Judá, Y habitarán allí y la poseerán.


Sí, YHVH tendrá misericordia de Jacob, Él volverá a escoger a Israel. Y los hará reposar en su propia tierra; Los extranjeros se juntarán a ellos, Y se unirán a la casa de Jacob.


Y cada golpe de la vara justiciera que YHVH descargue en ellos, Será acompañado con panderos y con arpas, Cuando se enfrente contra ellos en la tumultuosa batalla.


éste es el oráculo que YHVH ha pronunciado acerca de él: La virgen hija de Sión te desprecia y se burla de ti. La hija de Jerusalem menea despectivamente la cabeza a tu espalda.


Mira, en este día te pongo sobre naciones y sobre reinos, para arrancar y para destruir, para desolar y para derribar, para edificar y para plantar.


Diles esta palabra: ¡Desháganse mis ojos en lágrimas, Día y noche, y no cesen; Porque la virgen hija de mi pueblo está quebrantada con gran quebranto, Por un golpe dolorosísimo!


Por tanto, así dice YHVH: Preguntad ahora entre las naciones: ¿Quién ha oído cosa semejante? ¡Algo horripilante ha hecho la virgen de Israel!


Pues pondré mis ojos sobre ellos para bien, y los haré volver a esta tierra, y los edificaré y no los derribaré, y los plantaré y no los arrancaré.


Entonces la doncella gozará danzando, Juntamente con los jóvenes y con los ancianos, Porque cambiaré su duelo en alegría, Los consolaré y los alegraré después de su dolor.


Coloca señales, ponte majanos altos; Dirige tu atención a la calzada, El camino por donde fuiste; ¡Retorna, oh virgen de Israel, Retorna a éstas tus ciudades!


He aquí vienen días, dice YHVH, en que será edificada la ciudad de YHVH, desde la torre de Hananeel hasta la puerta del Ángulo.


Haré volver los cautivos de Judá y los cautivos de Israel, y los restableceré como al principio.


¡Sube a Galaad por bálsamo, Oh virgen hija de Egipto! En vano multiplicas los remedios, Pues no hay sanidad para ti.


s Adonay desechó dentro de mí a todos mis hombres fuertes; Convocó una asamblea solemne contra mí y quebrantó a mis jóvenes: ¡Adonay ha hollado en el lagar a la virgen hija de Judá!


m ¿Quién se te iguala, quién se te asemeja, oh ciudad de Jerusalem? ¿A quién te compararé para consolarte, oh virgen hija de Sión? Tu quebranto es inmenso como el mar, ¿quién te podrá sanar?


Cayó para no levantarse la virgen° de Israel. Yace tendida sobre su suelo, y no hay quien pueda levantarla.


En aquel día levantaré el tabernáculo de David, ya caído, Y cerraré sus brechas y reconstruiré sus ruinas, Y lo edificaré como en los días de antaño;


¡Traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y regocijémonos!


Después de estas cosas volveré, y restauraré el tabernáculo de David, que ha estado caído, Y reconstruiré sus ruinas, y lo reedificaré;


Y Jefté volvió a su casa en Mizpa, ¡y he aquí su hija salía a recibirle con panderos y danzas! Y ella era la sola, única suya. Fuera de ella no tenía ni hijo ni hija.