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Isaías 55:13 - La Biblia Textual 3a Edicion

En lugar de zarzas crecerán cipreses, y en lugar de la ortiga el arrayán, Y será a YHVH como memorial, Como señal eterna, que nunca será quitada.

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Biblia Reina Valera 1960

En lugar de la zarza crecerá ciprés, y en lugar de la ortiga crecerá arrayán; y será a Jehová por nombre, por señal eterna que nunca será raída.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Donde antes había espinos, crecerán cipreses; donde crecía la ortiga, brotarán mirtos. Estas cosas le darán gran honra al nombre del Señor; serán una señal perpetua de su poder y de su amor».

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Biblia Católica (Latinoamericana)

En lugar del espino crecerá el ciprés, y el mirto, en vez de las ortigas. Y esto le dará fama a Yavé, pues será una señal que nunca se borrará.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

En vez de la zarza, crecerá el ciprés; en vez de la ortiga, crecerá el mirto. Servirá para Yahveh de renombre, de señal eterna, imborrable.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

En lugar de la zarza crecerá el ciprés, y en lugar de la ortiga crecerá arrayán: y será a Jehová por nombre, por señal eterna que nunca será raída.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Crecerán pinos en lugar de espinos y arrayanes en lugar de ortigas. »El mundo entero alabará a Dios, y eso será muestra de su maravilloso poder».

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Otras versiones



Isaías 55:13
34 Referencias Cruzadas  

Regocíjese el campo y todo lo que hay en él. Entonces todos los árboles del bosque cantarán jubilosos,


Será señal y testimonio de YHVH Sebaot en la tierra de Egipto. Cuando clamen a YHVH a causa de su opresor, Él les enviará un salvador y defensor° para librarlos.


Por las tierras de mi pueblo Donde crecerán zarzas y espinos; Sí, por todas las casas alegres Y por la ciudad divertida.


¡Alégrense el desierto y el sequedal! ¡Regocíjese el Arabá y florezca como el lirio,


Florezca exuberante y desborde de júbilo, Alégrese y cante alabanzas! Porque le fue dada la gloria del Líbano,° La hermosura del Carmelo y de Sarón.° Sí, ellos verán la gloria de YHVH, La majestad de nuestro Dios.


Haré crecer en el desierto cedros, Y acacias, y mirtos, y olivos; Y en la tierra árida plantaré cipreses Junto con olmos y abetos.


El pueblo que Yo he formado para mí mismo, Para que proclamara mi alabanza.


La dejaré arrasada, no será podada ni labrada, Le crecerán las zarzas y los espinos Y a las nubes impondré mandato para que no lluevan sobre ella.


Aunque los montes se muevan y tiemblen los collados, Mi misericordia no se alejará de ti, Ni será anulado mi pacto de paz, Dice YHVH, que tiene compasión de ti.


Les daré cabida en mi Casa, Y dentro de mis muros Un nombre mejor que el de hijos e hijas: Memorial perpetuo que no será cortado.


Vendrá a ti el orgullo del Líbano, Con el ciprés, el abeto y el pino, Para hermosear el lugar de mi Santuario. ¡Yo haré glorioso el estrado de mis pies!


En lugar de bronce, te traeré oro, En lugar de hierro, te traeré plata, En lugar de madera, bronce, Y en lugar de piedras, hierro. Te daré la paz por magistrado, Y la justicia por gobernante.


Y tu pueblo, todos ellos justos, Heredarán para siempre la tierra; Renuevos de mi plantío, obra de mi mano, Para manifestar mi gloria.


A comunicar la alegría° a los que lloran en Sión, Dándoles hermosura en lugar de ceniza, Y óleo de regocijo en lugar de lamentos, Y el manto de alabanza° en lugar de pesadumbre, Para que sean llamados árboles de justicia, Plantados por YHVH mismo, para que Él sea glorificado.


El que estuvo a la diestra de Moisés guiándolo con su brazo glorioso, El que dividió el mar ante ellos, y se ganó renombre eterno,


Así como desciende el ganado a la cañada, El Espíritu de YHVH los hizo descansar; Así pastoreaste a tu pueblo para hacerte un Nombre glorioso.


Pide una señal a YHVH tu Dios, En lo profundo del abismo o en lo alto de los cielos.


Y vendrán y se posarán todos ellos en las honduras de las quebradas, Y en las hendiduras de las rocas, Y en todo matorral y en todo abrevadero.


Tendrán que entrar en él con arcos y flechas, Porque todo el país estará lleno de zarzas y espinos.


Porque como el cinto se junta a los lomos de un hombre, así hice juntarse conmigo a toda la casa de Israel y a toda la casa de Judá, dice YHVH, para que fueran mi pueblo, mi renombre, mi alabanza y mi gloria. Pero ellos no quisieron escuchar.


Y esta ciudad° me será un nombre de regocijo, de alabanza y de gloria delante de todas las naciones de la tierra, las cuales oirán de todo el bien que Yo le haré, y temerán y temblarán a causa de todo el bien y de toda la prosperidad que le voy a conceder.


Y vueltos sus rostros hacia acá, preguntarán por el camino a Sión, y dirán: ¡Venid, unámonos a YHVH en un pacto eterno e irrevocable!


Y la casa de Israel nunca más tendrá zarzal lacerante ni espino que atormente, en medio de cuantos la rodean y la menosprecian, y sabrán que Yo soy YHVH.


El mejor de ellos es como la zarza, El más recto, peor que un seto de espinos. Pero viene el día de pasar cuenta, El que anunciaron tus atalayas. ¡Entonces será su turbación!


Vi de noche, y he aquí un varón cabalgaba sobre un caballo bermejo, el cual estaba entre los mirtos de la hondonada, y detrás de él había caballos bermejos, alazanos y blancos.


¡Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz entre los hombres de su elección!°


En esto es glorificado mi Padre: en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.


Por vuestra humana debilidad, os hablo° humanamente: que así como para iniquidad presentasteis vuestros miembros como esclavos a la inmundicia y a la iniquidad, así ahora para santificación presentad vuestros miembros como siervos a la justicia.


De modo que si alguno es nueva criatura en el Mesías, las cosas viejas pasaron; he aquí,° son hechas nuevas.


Si alguno habla, hágalo conforme a oráculos de Dios; si alguno ministra, ministre conforme a la virtud del poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por medio de Jesús el Mesías, a quien pertenecen la gloria y el poder por los siglos de los siglos, amén.