Entonces se levantaron los cabezas de familia de Judá y Benjamín, los sacerdotes y los levitas, todos aquellos cuyo espíritu había despertado Ha-’Elohim para que subieran a reconstruir la Casa de YHVH que está en Jerusalem.
Isaías 51:14 - La Biblia Textual 3a Edicion A toda prisa se soltará el agobiado,° No morirá en la cárcel ni le faltará su pan. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 El preso agobiado será libertado pronto; no morirá en la mazmorra, ni le faltará su pan. Biblia Nueva Traducción Viviente Pronto quedarán libres los cautivos. ¡La prisión, el hambre y la muerte no serán su destino! Biblia Católica (Latinoamericana) Muy pronto saldrá en libertad el prisionero; no morirá en el calabozo, ni le faltará más el pan. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Pronto el encorvado será liberado, y no morirá en la fosa ni le faltará el pan. Biblia Reina Valera Gómez (2023) El cautivo en exilio se apresura para ser libertado, para no morir en la mazmorra, y que no le falte su pan. Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Pronto serán liberados los prisioneros; no les faltará el pan ni morirán en la cárcel, |
Entonces se levantaron los cabezas de familia de Judá y Benjamín, los sacerdotes y los levitas, todos aquellos cuyo espíritu había despertado Ha-’Elohim para que subieran a reconstruir la Casa de YHVH que está en Jerusalem.
Aunque Adonay os dé pan de escasez y agua de angustia, tu Maestro ya no se esconderá más de ti, y con tus propios ojos podrás ver a tu Maestro.
La fidelidad será su adorno, la sabiduría y el conocimiento Serán su provisión salvadora, y el temor de YHVH será su tesoro.
¡Salid de Babilonia, huid de los caldeos! ¡Anunciad con voz de júbilo, y proclamadlo, Publicadlo hasta los confines de la tierra! Decid: ¡YHVH ha redimido a su siervo Jacob!
No tendrán hambre ni sed, Ni los herirá el calor abrasador ni el sol, Porque los conduce el que los compadece, Y los guía a manantiales de agua.
Esto dice YHVH: ¡Sí!, el cautivo será librado del guerrero, Y el botín será arrebatado del tirano. Yo mismo defenderé tu causa, Yo mismo salvaré a tus hijos.
¡Sacúdete el polvo, ponte en pie! ¡Entronízate,° oh Jerusalem! ¡Desata las ataduras de tu cerviz, Oh cautiva hija de Sión!
Y Jeremías fue puesto en el calabozo de la mazmorra, y allí permaneció muchos días.
También en cuanto a ti, en virtud de la sangre de tu pacto, Haré soltar a tus cautivos de la cisterna sin agua.