pues a causa de nuestros pecados, su cosecha se multiplica para los reyes que impusiste sobre nosotros, quienes se enseñorean sobre nuestros cuerpos y sobre nuestras bestias conforme a su voluntad, y estamos en gran aflicción.
Isaías 5:17 - La Biblia Textual 3a Edicion Los chivos cebados tascarán en sus ruinas, Los corderos pastarán como en sus propios pastizales; Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y los corderos serán apacentados según su costumbre; y extraños devorarán los campos desolados de los ricos. Biblia Nueva Traducción Viviente En aquel día, los corderos encontrarán buenos pastos, y entre las ruinas apacentarán las ovejas engordadas y los cabritos. Biblia Católica (Latinoamericana) Los corderos pastarán en sus campos desolados
y las manadas vivirán en medio de los escombros. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Corderos pacerán como en su pastizal, y cebados cabritos comerán en las ruinas. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y los corderos serán apacentados según su costumbre; y extraños devorarán los campos desolados de los ricos. |
pues a causa de nuestros pecados, su cosecha se multiplica para los reyes que impusiste sobre nosotros, quienes se enseñorean sobre nuestros cuerpos y sobre nuestras bestias conforme a su voluntad, y estamos en gran aflicción.
El corazón de ellos está engrosado como sebo, Pero yo me deleito en tu Ley.
Y con tu mano, oh YHVH, de los hombres mundanos, Cuya porción está en esta vida, Cuyo vientre Tú hinchas con su destino:° ¡Sean saciados, pues, sus hijos, Y dejen las migajas a los hijos de sus hijos!
Los ojos se les saltan de gordura, Y logran con creces los antojos del corazón.
Vuestra tierra está asolada, vuestras ciudades incendiadas, Vuestro país, devorado ante vosotros mismos; Desolado, como la desolación que causan los extraños.°
Por eso el Soberano YHVH Sebaot meterá escualidez en sus robustos,° Y debajo de su gloria arderá una hoguera de fuego abrasador.
Abandonadas para siempre, las ciudades de Aroer serán para rebaños Que se tumbarán sin que nadie los espante.
El palacio quedará vacío, La ciudad populosa desierta, El collado y la atalaya, convertidos en baldíos para siempre, En delicia de asnos Y pastizal de rebaños.
Como pastor apacentará su grey, Recogerá a los corderitos en sus brazos, Los llevará en su regazo, Y sustentará a las recién paridas.
El Sarón° será el redil de las ovejas, Y el valle de Acor° pastizal de la vacada, Para beneficio de mi pueblo que me buscó.
Y en ninguna de las praderas que hoy se labran con la azada, Se podrá entrar por temor a las zarzas y a los espinos; Serán pasto de vacunos, holladas por el ganado.
Se han puesto gordos y lustrosos, Y han traspasado los límites del mal: No defienden la causa, La causa del huérfano, Para que prospere, Ni mantienen el derecho del pobre.
La heredad nuestra ha pasado a nuestros enemigos, Y nuestras casas a los de tierra extraña;
Si Israel embiste como novilla cerrera, ¿Lo pastoreará YHVH como cordero en el campo?
Sembraron viento y cosecharán tempestades, La mies no se logrará, ni la espiga producirá harina,° Y si acaso la produce, la engullirán los extraños.
¡Yo te reuniré sin falta, oh Jacob, todo entero! ¡Ciertamente congregaré al remanente de Israel! Los reuniré como ovejas en el aprisco, Como rebaño en medio del pastizal, Y harán el estruendo de una multitud.
Y se echarán en medio de ella las manadas y todas las bestias del campo.° Se cobijarán en sus dinteles la lechuza y el erizo,° y su voz resonará en las ventanas. Habrá desolación° en los umbrales, pues su enmaderado de cedro quedará al descubierto.
Entonces la costa marítima se convertirá en pastizales, con cabañas de pastores y apriscos para ovejas.
Y caerán a filo de espada, y serán llevados cautivos a todas las naciones, y Jerusalem será hollada por los gentiles, hasta que se cumplan los tiempos de los gentiles.
Un pueblo que no conoces comerá del fruto de tu tierra y de todo tu trabajo, y no serás sino oprimido y quebrantado todos los días,
Pero engordó Jesurún° y tiró coces (Engordaste, te cebaste y te pusiste rollizo), Y abandonó al Dios que lo había hecho, Menospreció la Roca de su salvación.