Sacrificio y ofrenda° no te agradan; Has abierto mis oídos; Holocausto y expiación° no has demandado.
Isaías 48:8 - La Biblia Textual 3a Edicion Nada oíste acerca de ellas, ni las conociste, Aún no estaba abierto tu oído, Porque Yo sabía que tú actuarías deslealmente; Tanto, que desde el seno materno se te llamó rebelde. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Sí, nunca lo habías oído, ni nunca lo habías conocido; ciertamente no se abrió antes tu oído; porque sabía que siendo desleal habías de desobedecer, por tanto te llamé rebelde desde el vientre. Biblia Nueva Traducción Viviente »Sí, te diré cosas completamente nuevas; cosas que nunca antes habías oído. Pues conozco muy bien lo traidora que eres; fuiste rebelde desde tu nacimiento. Biblia Católica (Latinoamericana) Tú nada de ellas habías escuchado o sabido, ni habían llegado con anticipación a tus oídos; porque yo sabía lo infiel que eres, que desde el seno de tu madre te llaman 'el rebelde'. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Ni lo habías oído ni sabido, ni tu oído estaba abierto, porque yo sabía que siempre traicionas y que eres rebelde desde el seno materno. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Sí, no las habías oído, ni las habías conocido; ciertamente no se abrió antes tu oído; porque yo sabía que habrías de ser desleal, y desde el vientre transgresor has sido llamado. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Ustedes no habían oído ni conocido nada de esto, porque yo bien sabía que ustedes son infieles y que siempre han sido rebeldes. |
Sacrificio y ofrenda° no te agradan; Has abierto mis oídos; Holocausto y expiación° no has demandado.
Los malvados se extravían desde la matriz, Desde el vientre se pervierten los que hablan mentira.
Una visión siniestra me fue manifestada: El traidor traicionado, el destructor destruido. ¡Álzate Elam!° ¡Asedia Media! ¡Acallad todo gemido!
Aunque alces tu mano, oh YHVH, no la miran; Que miren avergonzados tu celo por el pueblo, Y que el fuego devore a tus enemigos.
¡Ay de ti, devastador, nunca devastado, traidor, nunca traicionado! Cuando acabes de devastar, serás devastado, Cuando acabes de traicionar, serás traicionado.
Descargó sobre él el ardor de su ira, El furor de la guerra; Lo rodeaban sus llamas, pero no se daba cuenta; Lo quemaban, pero no hacía caso.
Pero vendrá sobre ti una desgracia que no sabrás conjurar, Caerá sobre ti una calamidad de la que no te podrás librar; Antes que puedas darte cuenta, la devastación vendrá sobre ti de repente.
Porque sé que eres obstinado, y tu cerviz es un tendón de hierro, Y tu frente es de bronce,
Ahora han sido creadas, y no en días pasados, Ni antes del día de hoy las habías oído, Para que no digas: Ya lo sabía.
¿De quién os burláis, abriendo la boca y soltando la lengua? ¿No sois vosotros, hijos ilegítimos y prole bastarda,
Pero como una mujer que traiciona a su amante, Así me habéis sido infieles, oh casa de Israel, dice YHVH.
Porque muy traidoramente se ha portado conmigo la casa de Israel y la casa de Judá, dice YHVH.
¡Oíd ahora esto, pueblo insensato y sin corazón, Que tiene ojos y no ve, Que tiene oídos y no oye!
¿A quiénes tendré que hablar y testificar para que escuchen? He aquí que sus oídos son incircuncisos, Y no pueden escuchar:° He aquí que la palabra de YHVH ha venido a ser un oprobio para ellos; No tienen deleite en ella.
Han sido infieles° a YHVH, y le parieron hijos extraños. Ahora los devorará la luna nueva° juntamente con sus heredades.
Le socavan su fuerza° los extraños, pero él no se da cuenta; El cabello cano° se esparce en él, pero él no se da cuenta.
Judá ha sido infiel,° y se ha cometido abominación en Israel y en Jerusalem, porque Judá ha profanado el Santuario de YHVH, que Él ama, y se ha casado con la hija de un dios extraño.
Entre ellos también vivimos todos nosotros en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad° de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás;
Y dijo YHVH a Moisés: He aquí, tú vas a dormir con tus padres, y este pueblo se levantará y se prostituirá en pos de dioses extraños, los de la tierra en medio de la cual él está por entrar, y me abandonará, y quebrantará el pacto que hice con él.
Pero ciertamente esconderé mi rostro en aquel día por todo el mal que habrá hecho, por haberse vuelto a dioses ajenos.