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Deuteronomio 31:18 - La Biblia Textual 3a Edicion

18 Pero ciertamente esconderé mi rostro en aquel día por todo el mal que habrá hecho, por haberse vuelto a dioses ajenos.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

18 Pero ciertamente yo esconderé mi rostro en aquel día, por todo el mal que ellos habrán hecho, por haberse vuelto a dioses ajenos.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

18 En esos días esconderé mi rostro de ellos debido a toda la maldad que cometen al rendir culto a otros dioses.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

18 Pero yo ocultaré mi rostro aquel día a causa de todo el mal que habrán hecho yéndose detrás de otros dioses.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

18 Pero ese día, yo ocultaré totalmente mi rostro, por todo el mal que ha cometido al irse tras dioses extraños'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

18 Y yo esconderé ciertamente mi rostro en aquel día, por todo el mal que ellos habrán hecho, por haberse vuelto a dioses ajenos.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

18 Aunque lo reconozcan, yo me alejaré de ellos más todavía. Así los castigaré por su maldad de adorar a dioses falsos.

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Deuteronomio 31:18
11 Referencias Cruzadas  

Id y consultad a YHVH por mí, y por el pueblo, y por todo Judá, respecto a las palabras de este Rollo que se ha hallado, porque grande es la ira de YHVH que se ha encendido contra nosotros, porque nuestros padres no escucharon las palabras de este Rollo, para hacer conforme a todo lo que fue escrito para nosotros.


No sea que hagas alianza con el habitante del país, y cuando se prostituyan tras sus dioses y sacrifiquen a sus dioses, te inviten y comas de su sacrificio.


Nada oíste acerca de ellas, ni las conociste, Aún no estaba abierto tu oído, Porque Yo sabía que tú actuarías deslealmente; Tanto, que desde el seno materno se te llamó rebelde.


Por eso la ira de YHVH se ha inflamado contra su pueblo, Y extiende su mano para herirlo. Los montes se estremecen y sus cadáveres° yacen como basura en la calle; Y con todo, no se aplaca su ira: Su mano sigue extendida.


No hay quien invoque tu Nombre, Ni se afane para asirse de ti, Pues ocultaste tu rostro de nosotros, Y nos entregaste en poder de nuestra culpa.


Ahora vienen a pelear contra ella los caldeos, llenándolas de cadáveres humanos, porque Yo la herí con mi furor y mi ira, y por cuya maldad oculté mi rostro de esta ciudad:


Y las naciones sabrán que la casa de Israel fue llevada cautiva por su pecado, por cuanto se rebelaron contra mí, y Yo les oculté mi rostro, y los entregué en manos de sus enemigos, y todos ellos cayeron a espada.


Ahora pues, escribid este cántico para vosotros, y tú, enséñalo a los hijos de Israel. Ponlo en su boca, para que este cántico me sea por testigo contra los hijos de Israel.


Dijo entonces: Esconderé de ellos mi rostro, Y veré cuál sea su fin, Porque son generación perversa, Hijos infieles.


Pero ni aun a sus jueces escucharon, sino que, prostituyéndose tras otros dioses, se postraban ante ellos. Muy pronto se desviaron del camino en que anduvieron sus padres para obedecer los mandamientos de YHVH, pero ellos no lo hicieron así.


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