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Isaías 47:6 - La Biblia Textual 3a Edicion

Indignado contra mi pueblo, profané mi heredad, y la entregué en tu mano; No tuviste compasión de ellos; Abrumaste con tu yugo a los ancianos,

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Me enojé contra mi pueblo, profané mi heredad, y los entregué en tu mano; no les tuviste compasión; sobre el anciano agravaste mucho tu yugo.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Pues yo estaba enojado con mi pueblo escogido y lo castigué al dejar que cayera en tus manos. Sin embargo, tú, Babilonia, no les tuviste compasión. Hasta oprimiste a los ancianos.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Me había enojado con mi pueblo y había rechazado a los míos. Los había entregado a tus manos, pero tú no tuviste compasión y, sobre el anciano, hiciste caer tu yugo aplastante.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Me enojé contra mi pueblo, profané mi heredad y los entregué en tus manos. Pero tú no te compadeciste de ellos. Sobre el anciano hiciste pesar tu yugo en demasía.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Me enojé contra mi pueblo, profané mi heredad, y los entregué en tu mano; no les tuviste misericordia; sobre el anciano agravaste mucho tu yugo.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

»Yo me enojé con mi pueblo; me enojé con los israelitas y los dejé caer en tu poder. Pero tú, Babilonia, no te compadeciste de ellos, y maltrataste a los ancianos con una carga muy pesada.

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Otras versiones



Isaías 47:6
28 Referencias Cruzadas  

Y David respondió a Gad: Estoy en gran angustia; pero es preferible caer en manos de YHVH, porque muchas son sus misericordias, que caer en manos de los hombres.


Así que, si mi padre os impuso un yugo pesado, yo añadiré a vuestro yugo: mi padre os castigó con azotes, pero yo, con escorpiones.


Pero había allí un profeta de YHVH, cuyo nombre era Oded, quien salió al encuentro del ejército que regresaba a Samaria, y les dijo: He aquí, a causa de la ira contra Judá, YHVH, el Dios de vuestros padres los ha entregado en vuestra mano, pero vosotros los habéis matado con un furor que ha llegado hasta los cielos.


Entonces hizo subir contra ellos al rey de los caldeos, que mató a espada a sus jóvenes en la propia Casa de su Santuario, y no se compadeció del muchacho ni de la doncella, ni del anciano de cabeza cana; a todos los entregó en su mano.


Y a los que habían escapado de la espada° llevó cautivos a Babilonia, y fueron esclavos de él y de sus hijos hasta que se impuso° el reino de Persia,


Pero por cuanto nuestros antepasados provocaron al Dios de los cielos, Él los entregó en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, el caldeo, quien destruyó esta Casa, e hizo deportar al pueblo a Babilonia.


Porque persiguen al que Tú has herido, Y comentan° el dolor de los que Tú llagaste.


Lo envié contra una nación infiel, Lo despaché contra el pueblo de mi ira, Para que capturara el botín, tomara despojos, Y lo pisoteara como barro callejero.


Sus niños° serán estrellados ante sus propios ojos, Sus casas saqueadas, sus mujeres violadas.


Que convirtió el mundo en un desierto, Que asoló sus ciudades, Y a sus presos nunca abrió la cárcel?


Que con furia golpeaba a los pueblos sin parar, E iracundo oprimía a las naciones con acoso imposible de impedir.


Por tanto, Yo he deshonrado a los príncipes del Santuario, Y entregué a Jacob a la maldición, Y a Israel al vituperio.


Empuñan arco y jabalina; son crueles e implacables; su voz es como la del mar rugiente, y cabalgan contra ti, oh hija de Babilonia, en formación de guerra.


n El yugo está atado con mis transgresiones que, entrelazadas por su mano, gravitan sobre mi cerviz y hacen tambalear mi fuerza: Adonay me ha entregado a una mano contra la cual° no puedo levantarme.


v Oyeron que yo° gemía y no hay quien me consuele. Todos mis enemigos han oído mi mal, se regocijan que Tú° lo hiciste. ¡Haz que venga el día anunciado y sean ellos como yo!


b Adonay destruyó sin compasión todas las moradas de Jacob. Derribó en su indignación las fortalezas de la hija de Judá, Al rey y a sus príncipes echó por tierra deshonrados.


[ El rostro de YHVH los ha dispersado, ya no se ocupa de ellos: No hay respeto para el sacerdote,° no hay compasión para los ancianos.


Los príncipes han sido colgados de las manos,° Y los ancianos no fueron respetados.


Di a la casa de Israel: Así dice Adonay YHVH: He aquí, profanaré mi Santuario, gloria de vuestro poder, deseo de vuestros ojos, y anhelo de vuestra alma; y vuestros hijos y vuestras hijas que dejasteis caerán a cuchillo.


A causa de la multitud de tus contrataciones Fuiste lleno de iniquidades, y pecaste. Por tanto Yo te degrado del monte de Dios, Y te destruyo, oh querubín protector, De en medio de las piedras del fuego.


Contra tu hermano Jacob, Te cubrirá la vergüenza y serás para siempre destruido.


Como bebisteis en mi Santo Monte, Así todas las naciones beberán por turno; ¡Sí, beberán y apurarán! Y serán como si nunca hubieran sido.


Entonces el ángel de YHVH tomó la palabra, y dijo: ¡Oh YHVH Sebaot!, ¿hasta cuándo no te compadecerás de Jerusalem y de las ciudades de Judá, contra las cuales has estado airado estos setenta años?


Pero con gran ira estoy airado contra las naciones confiadas en sí mismas, que aprovechan mi breve indignación° para agravar la calamidad.°


porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido.°


Pueblo de rostro feroz, que no respetará al anciano, ni del muchacho tendrá compasión.


Porque el juicio será sin misericordia para el que no hizo misericordia, pero la misericordia se gloría contra el juicio.°