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Isaías 46:12 - La Biblia Textual 3a Edicion

Escuchadme, duros° de corazón, Que estáis lejos de la justicia.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Oídme, duros de corazón, que estáis lejos de la justicia:

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Biblia Nueva Traducción Viviente

»Escúchame, pueblo terco, que estás tan lejos de actuar con justicia.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Oiganme, ustedes, que no piensan en nada y que están tan ajenos a mi salvación.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Escuchadme, obstinados de corazón, los que estáis alejados de la justicia:

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Oídme, duros de corazón, que estáis lejos de la justicia.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

»Escúchenme, gente terca: ustedes no están a salvo.

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Otras versiones



Isaías 46:12
26 Referencias Cruzadas  

Mis perseguidores se acercan a la maldad, Se alejan de tu Ley.


Lejos de los malvados queda la salvación, Porque no escudriñan tus estatutos.


Al director del coro. Salmo de los hijos de Coré Oíd esto, pueblos todos, Escuchad, habitantes del mundo,


Los robustos de corazón fueron despojados; Duermen su sueño, Ninguno de los hombres esforzados pudo usar sus manos.


Oh coplistas burlones, que gobernáis a ese pueblo de Jerusalem, oíd la palabra de YHVH:


Estad atentos y oíd mi voz, Atended y escuchad mi dicho:


¡Congregaos, y venid! ¡Acercaos a una, sobrevivientes de las naciones! ¡Nada saben los que cargan sus ídolos de madera, Y adoran a un dios que no puede salvar!


Escuchadme, oh casa de Jacob, Remanente todo de la casa de Israel, Que desde el nacimiento sois cargados por mí, Llevados desde la matriz.


Oíd esto, oh casa de Jacob, Vosotros, que lleváis el nombre de Israel, Y brotáis de la fuente de Judá; Que juráis por el nombre de YHVH, e invocáis al Dios de Israel, Pero no con sinceridad ni rectitud,


Porque sé que eres obstinado, y tu cerviz es un tendón de hierro, Y tu frente es de bronce,


La viña de YHVH Sebaot es la casa de Israel, Y los hombres de Judá su plantel preferido. Esperaba equidad, y he aquí iniquidad; Rectitud, ¡y he aquí acritud!°


Por tanto, se ha hecho que el juicio recto se retire, Y la justicia se mantenga a lo lejos, Porque la verdad tropezó en la calle,° Y la rectitud no pudo entrar.°


Más aún, la lealtad no se puede hallar, Pues el que trata de apartarse del mal, a sí mismo se hace presa. YHVH contempló con indignación que ya no existía la justicia.


Todos nosotros somos como cosa impura, Y nuestra justicia como trapo de menstruo. Todos nosotros nos marchitamos como hojas, Y la mano de nuestras iniquidades nos arrastra como el viento.


Lo entenderá el pueblo entero, Efraín y los habitantes de Samaria, Que van diciendo con soberbia y altivez de corazón:


Así dice YHVH: ¿Qué injusticia hallaron en mí vuestros padres para alejarse de mí? Siguieron tras la vanidad y se quedaron vacíos,


Ay de los que convierten el juicio en ajenjo, Y echan por tierra la justicia,


¿Por qué me haces ver la iniquidad, y me constriñes a mirar la opresión? La violencia y la destrucción me confrontan; surgen contiendas y se levantan pleitos.


¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazones y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, también vosotros.°


Pero ahora en Jesús el Mesías, vosotros, que en un tiempo estabais lejos, fuisteis hechos cercanos por la sangre del Mesías.


Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes, Y levántate de entre los muertos, Y te alumbrará el Mesías.