Y Tú oirás las súplicas de tu siervo y de tu pueblo Israel cuando oren hacia este lugar. ¡Sí!, oye desde el lugar de tu morada en los cielos, y cuando hayas oído, entonces perdona.
Isaías 43:25 - La Biblia Textual 3a Edicion Yo, Yo soy el que borro tus rebeliones Por amor de mí mismo, Y no me acordaré de tus pecados. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados. Biblia Nueva Traducción Viviente »Yo, sí, yo solo, borraré tus pecados por amor a mí mismo y nunca volveré a pensar en ellos. Biblia Católica (Latinoamericana) Soy yo quien tenía que borrar tus faltas
y no acordarme más de tus pecados. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Yo soy, yo soy quien borra por mi amor tus transgresiones, y de tus pecados no me acuerdo. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Yo, yo soy el que borro tus transgresiones por amor a mí mismo; y no me acordaré de tus pecados. Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Pero yo, que soy tu Dios, borraré todos tus pecados y no me acordaré más de todas tus rebeldías. |
Y Tú oirás las súplicas de tu siervo y de tu pueblo Israel cuando oren hacia este lugar. ¡Sí!, oye desde el lugar de tu morada en los cielos, y cuando hayas oído, entonces perdona.
Como el oriente está lejos del occidente, Así hizo alejar de nosotros nuestras transgresiones.
Él es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias;
j De los pecados de mi juventud y de mis rebeliones, no te acuerdes. Conforme a tu misericordia acuérdate de mí, Por tu bondad, oh YHVH.
Porque yo reconozco mis transgresiones, Y mi pecado está siempre delante de mí.
Contra ti, contra ti solo he pecado, Y he hecho lo malo delante de tus ojos, Para que seas reconocido justo en tu sentencia, Y tenido por puro en tu juicio.
Y venid después y estaremos a cuenta, dice YHVH: Aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; Aunque sean rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca° lana.
Yo ampararé a esta ciudad para salvarla, por amor a mí mismo, y por amor a David mi siervo.
He aquí, mi amargura se me volvió paz, Cuando detuviste mi alma de la fosa de la nada, Y en tu espalda cargaste todos mis pecados.
He disuelto como niebla tus rebeliones, Como nube tus pecados: Vuélvete a mí, porque Yo te redimí.
Por mí, por amor de mí mismo lo hago, Para que mi Nombre no sea profanado, Porque a otro no daré mi gloria.
¡Deje el malo su camino, Y el inicuo sus pensamientos, Y conviértase a YHVH, que se apiadará de él; A nuestro Dios, que es grande en perdonar!
Sin embargo, oh YHVH, Tú eres nuestro Padre; Nosotros la arcilla y Tú nuestro Alfarero, Todos nosotros, obra de tus manos.
¡No te excedas, en la ira, oh YHVH, Ni te acuerdes para siempre de la iniquidad! ¡Te lo rogamos, Pues todos nosotros somos pueblo tuyo!
Y no enseñará más cada cual a su prójimo, y cada cual a su hermano, diciendo: ¡Conoce a YHVH!, porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice YHVH. Porque perdonaré su maldad, y no me acordaré más de sus pecados.
En aquellos días y en aquella hora, dice YHVH, se buscará la culpa de Israel, y no se hallará, y el pecado de Judá, y no se encontrará, porque Yo habré perdonado al remanente que me haya reservado.
Ninguna de las transgresiones cometidas serán recordadas contra él. En su justicia que hizo vivirá.
Pero actué por respeto a mi Nombre, para que no se profanara a vista de los pueblos ante cuyos ojos los había sacado.
Pero retraje mi mano a causa de mi Nombre, para que no fuera profanado a vista de las naciones ante cuyos ojos los había sacado.
Pero actué por respeto a mi Nombre, para que no fuera profanado a vista de los pueblos con los que vivían, ante cuyos ojos me había dado a conocer a ellos, sacándolos de Egipto.
Ninguno de los pecados que había cometido se le recordará. Hizo según el derecho y la justicia: ciertamente vivirá.
Por tanto, di a la casa de Israel: Así dice Adonay YHVH: No por vosotros hago esto, oh casa de Israel, sino por causa de mi santo Nombre, el cual vosotros profanasteis entre las naciones adonde habéis llegado.
No por vosotros hago esto, dice Adonay YHVH. Sabedlo bien: avergonzaos y cubríos de confusión por vuestras iniquidades, oh casa de Israel.
¿Por qué habla éste así? Blasfemias dice, ¿quién puede perdonar pecados sino sólo Dios?
Y los escribas y los fariseos comenzaron a razonar para sí: ¿Quién es éste que habla tales blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios?
Por tanto, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados° vuestros pecados;
Así, la ley entró para que el pecado abundara;° pero donde el pecado abundó, sobreabundó la gracia;
para alabanza de la gloria de su gracia, que nos concedió gratuitamente en el Amado,
Porque seré propicio a sus iniquidades, Y nunca jamás me acordaré de sus pecados.°