Isaías 41:1 - La Biblia Textual 3a Edicion ¡Guardad silencio delante de mí, oh tierras lejanas! Renueven sus fuerzas las naciones, y acérquense y hablen, Y juntos vengamos a juicio. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Escuchadme, costas, y esfuércense los pueblos; acérquense, y entonces hablen; estemos juntamente a juicio. Biblia Nueva Traducción Viviente «Escuchen en silencio ante mí, tierras más allá del mar. Traigan sus argumentos más convincentes. Vengan ahora y hablen; el tribunal está listo para oír su caso. Biblia Católica (Latinoamericana) Islas, guarden silencio y atiéndanme, y que los pueblos se acerquen a mí.
Adelántense para hablar,
pues tenemos que litigar juntos. Biblia Serafín de Ausejo 1975 ¡Islas, escuchadme en silencio! Cobren nueva fuerza los pueblos. Que se acerquen, y entonces que hablen, juntos al juicio lleguemos. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Guardad silencio ante mí, oh islas, y renueven las fuerzas los pueblos; acérquense, y entonces hablen; vengamos juntos a juicio. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Dios dijo: «Ustedes, países del mar, ¡guarden silencio y escuchen! Y ustedes, naciones todas, ¡sean valientes! Vengan, que vamos a tratar un asunto muy importante; ¡juntémonos para discutirlo! |
Estad quietos, y conoced que Yo soy ’Elohim, Seré exaltado entre las naciones, Seré enaltecido en la tierra.
Y venid después y estaremos a cuenta, dice YHVH: Aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; Aunque sean rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca° lana.
En aquel día Adonay° volverá a recobrar con su mano, Por segunda vez, al remanente de su pueblo, Que haya quedado en Asiria y en Egipto, En Patros, en Etiopía y en Persia,° En Caldea,° en Hamat° y en las islas del mar.
¡Acercaos, naciones, para oír, y vosotros, pueblos, escuchad! ¡Oiga la tierra y los que la llenan, el mundo, y todos sus vástagos!°
Pero los que esperan en YHVH tienen nuevas fuerzas, Remontan vuelo como las águilas, Corren y no se fatigan, andan y no se cansan.
Las tierras lejanas vieron esto y temieron, Temblaron los confines de la tierra, se congregaron, y vinieron.
Hazme recordar, Y entremos juntos a juicio; Razona tu causa, Para que puedas ser justificado.
¡Congréguense a una las naciones, y júntense todos los pueblos! ¿Quién de ellos hay que nos anuncie esto, Que nos haga oír las cosas primeras? ¡Preséntense testigos para ganar su causa, Y que se oiga y se diga: Es verdad!
Acercaos a mí, y oíd esto: Yo no hago predicciones en secreto, Cuando suceden, Yo ya estoy allí; Y ahora me ha enviado Adonay YHVH y su Espíritu.
¡Oídme, costas, y atended, pueblos lejanos! YHVH me llamó desde el vientre; Desde las entrañas de mi madre tuvo en memoria mi nombre.
Cercano está el que me justifica, ¿quién contenderá conmigo? ¡Comparezcamos juntos! ¿Quién es mi demandante?° ¡Que se acerque a mí!
Pero YHVH está en su santo templo: ¡Guarde silencio ante Él toda la tierra!
¡Calle toda carne ante YHVH, porque Él se ha despertado en su santa morada!