Y quemó la Casa de YHVH, y el palacio real, y todas las casas de Jerusalem, y también prendió fuego a todas las casas de los nobles.
Isaías 32:14 - La Biblia Textual 3a Edicion El palacio quedará vacío, La ciudad populosa desierta, El collado y la atalaya, convertidos en baldíos para siempre, En delicia de asnos Y pastizal de rebaños. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Porque los palacios quedarán desiertos, la multitud de la ciudad cesará; las torres y fortalezas se volverán cuevas para siempre, donde descansen asnos monteses, y ganados hagan majada; Biblia Nueva Traducción Viviente El palacio y la ciudad quedarán abandonados, y pueblos de mucha actividad estarán vacíos. Los burros retozarán y las manadas pastarán en los fuertes abandonados y en las torres de vigilancia, Biblia Católica (Latinoamericana) El palacio está abandonado, la ciudad bulliciosa está solitaria; el ofel y la torre de guardia han sido convertidos en ruinas para siempre; serán, en adelante, unos lugares donde gocen los burros salvajes o donde pasten los rebaños. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Porque el palacio está abandonado, el tumulto de la ciudad ha cesado, el Ofel y la Torre se han convertido para siempre en cavernas, delicia de onagros, pastizal de rebaños. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Porque los palacios serán abandonados, la multitud de la ciudad cesará; las torres y fortalezas se volverán en cuevas para siempre, donde retocen asnos monteses, y rebaños hagan majada; Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Mi ciudad, antes llena de gente, quedará abandonada para siempre. También quedarán abandonados el palacio y las fortalezas. En su lugar vivirán contentos los asnos salvajes, y podrá pastar el ganado. |
Y quemó la Casa de YHVH, y el palacio real, y todas las casas de Jerusalem, y también prendió fuego a todas las casas de los nobles.
Después de esto, construyó el muro exterior de la ciudad de David, al occidente de Gihón, en el valle,° y hasta la entrada de la puerta de los peces, alrededor de Ófel,° y subió el muro a gran altura, y puso capitanes de ejército en todas las ciudades fortificadas de Judá.
También los netineos, establecidos en Ófel, repararon° hasta enfrente de la puerta de las Aguas, al oriente de la torre que sale hacia fuera.
Dan de beber a todas las bestias del campo, Mitigan su sed los asnos monteses;
¡Oh tú, llena de bullicio, ciudad turbulenta, urbe desenfrenada! Tus caídos no cayeron a cuchillo ni murieron en combate.
Quebrantada está la ciudad del caos. Toda casa está cerrada, para que nadie pueda entrar.
En la ciudad sólo quedan escombros; Sus puertas han sido heridas con la ruina.
Convertiste la ciudad en escombros, Y la plaza fuerte en ruinas, Y el palacio de los extranjeros en algo que nunca será reedificado.
La ciudad fortificada está solitaria, Sus moradas abandonadas, Dejada como un desierto. Allí pastan los novillos, Allí caen y se secan sus sarmientos.
Sus puertas° se entristecerán y se enlutarán, Y desolada, se sentará en el suelo.°
°YHVH Sebaot ha dicho a mis oídos: Sus muchas casas serán arrasadas, sus magníficos palacios quedarán desolados;
Y pregunté: ¿Hasta cuándo, Adonay? Y declaró: Hasta que las ciudades estén asoladas y sin morador, Y no haya hombres en las casas, Y la tierra venga a ser una desolación completa.
Aquel día, en un terreno de mil cepas, Otrora valuadas en mil siclos de plata, Habrá zarzas y espinos.
Los asnos monteses se paran en las dunas, Venteando el aire como chacales, Con ojos apagados porque no hay hierba.
Porque así dice YHVH Dios de Israel a las casas de esta ciudad, y a las casas de los reyes de Judá, las cuales fueron derribadas para construir defensas contra las torres de asalto y contra la espada:
Y el rey de Babilonia los hirió y los mató en Ribla, en tierra de Hamat. Así Judá fue llevado en cautividad, fuera de su tierra.
No sea que la despoje Y la deje totalmente desnuda° Y la ponga como el día que nació, Y la deje como el desierto, Y la reduzca a tierra árida, Y la haga morir de sed,
Pues por vuestra culpa Sión será arada como un campo, Jerusalem se convertirá en un montón de ruinas, Y el Monte de la Casa en un cerro de maleza.
Esta es la ciudad alegre que vivía despreocupada; que decía en su corazón: Nadie más que yo. ¡Cómo se ha tornado en horror, en madriguera de fieras! Cualquiera que pase junto a ella silbará meneando la mano.
Y la costa° será para el remanente de la casa de Judá. Allí apacentarán, y al atardecer se recogerán en las casas de Ascalón, pues YHVH su Dios los visitará y los hará volver de su cautiverio.
Y cuando veáis a Jerusalem rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción está cerca.
Y caerán a filo de espada, y serán llevados cautivos a todas las naciones, y Jerusalem será hollada por los gentiles, hasta que se cumplan los tiempos de los gentiles.