Y su fama se difundió por toda Siria, y le trajeron a todos los que padecían males, afligidos por diversas enfermedades y tormentos, endemoniados, lunáticos, y paralíticos; y los sanó.
Hechos 9:33 - La Biblia Textual 3a Edicion Y allí encontró a cierto hombre de nombre Eneas, quien estaba paralizado, acostado en un catre por ocho años. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y halló allí a uno que se llamaba Eneas, que hacía ocho años que estaba en cama, pues era paralítico. Biblia Nueva Traducción Viviente Allí conoció a un hombre llamado Eneas, quien estaba paralizado y postrado en cama hacía ocho años. Biblia Católica (Latinoamericana) Allí encontró a un tal Eneas, que era paralítico y desde hacía ocho años yacía en una camilla. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Encontró allí a un hombre llamado Eneas, que desde ocho años atrás yacía en una camilla, porque estaba paralítico. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y halló allí a cierto hombre llamado Eneas, que hacía ocho años que estaba en cama, pues era paralítico. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Allí conoció a un hombre llamado Eneas, que desde hacía ocho años estaba enfermo y no podía levantarse de su cama. |
Y su fama se difundió por toda Siria, y le trajeron a todos los que padecían males, afligidos por diversas enfermedades y tormentos, endemoniados, lunáticos, y paralíticos; y los sanó.
Y° preguntó a su padre: ¿Cuánto tiempo hace que le sucede esto? Y él dijo: Desde la niñez,
¿Y acaso ésta mujer, siendo hija de Abraham, a quien Satanás ató hace dieciocho años, no convenía desatarla de esta cadena en el día del sábado?
Y estaba allí cierto hombre que llevaba treinta y ocho años en su enfermedad.
pero cómo ve ahora, no lo sabemos; o quién le restauró los ojos, no lo sabemos. Preguntadle, edad tiene, él hablará por sí mismo.
Había en Listra cierto hombre inválido de los pies, estaba sentado y era cojo desde el vientre de su madre, y nunca había andado.°
Y era traído cierto varón que estaba cojo desde el vientre de su madre, a quien ponían cada día a la puerta del templo (la llamada Hermosa), para pedir limosna a los que entraban en el templo;
porque el hombre en quien había sido hecho este milagro de sanidad, tenía más de cuarenta años.
Pasando Pedro por todos los lugares, aconteció que también fue° a los santos que viven en Lida.
Pedro le dijo: ¡Eneas, Jesucristo te sana, levántate y haz tu cama!° Y al instante se levantó.