Su manjar se descompondrá en sus entrañas, Por la hiel de áspides en sus intestinos.
Hechos 8:23 - La Biblia Textual 3a Edicion porque veo que estás en hiel de amargura y en prisiones de maldad. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 porque en hiel de amargura y en prisión de maldad veo que estás. Biblia Nueva Traducción Viviente porque puedo ver que estás lleno de una profunda envidia y que el pecado te tiene cautivo. Biblia Católica (Latinoamericana) Porque en tus caminos solamente veo amargura y lazos de maldad. Biblia Serafín de Ausejo 1975 porque te veo bajo el efecto de una bilis amarga y apresado por la maldad'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Porque en hiel de amargura y en prisión de maldad veo que estás. |
Su manjar se descompondrá en sus entrañas, Por la hiel de áspides en sus intestinos.
Oh YHVH, ciertamente yo soy tu siervo, Siervo tuyo soy, hijo de tu sierva, Tú desataste mis ataduras.
En su propia iniquidad quedará atrapado el inicuo, Amarrado con la soga de su pecado.
Por tanto, no os burléis, no sea que se aprieten más vuestras ataduras, Porque me he enterado de la destrucción decretada por Adonay YHVH Sebaot contra todo el país.
¿No es más bien el ayuno que Yo escogí,° Desatar las ligaduras de maldad, Soltar las cargas de opresión, Y dejar ir libres a los quebrantados, Y que rompáis todo yugo?
Tus caminos y tus hechos te han procurado estas cosas, Y éste es el fruto° de tu maldad; Ciertamente es amargo, Ciertamente alcanza hasta tu corazón.
Por tanto, así dice YHVH Sebaot, Dios de Israel: He aquí, Yo daré a comer a este pueblo ajenjo, y les daré a beber aguas venenosas.
Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo el que practica el pecado es esclavo del pecado.
Sea quitada de vosotros toda amargura y enojo, e ira, y grito airado y maledicencia, junto con toda maldad.
Porque nosotros también éramos en otro tiempo necios, desobedientes, extraviados, esclavizados por pasiones y placeres diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles y aborreciéndonos unos a otros.
vigilando que ninguno quede privado de la gracia de Dios, no sea que brotando alguna raíz de amargura,° os perturbe, y por ella muchos sean contaminados;
Les prometen libertad, y ellos mismos son esclavos de corrupción; porque de quien uno es vencido, de éste queda hecho esclavo.
Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron,° sino que arrojándolos al Tártaro los entregó a cadenas° de oscuridad, reservados hasta el juicio;