Huye el impío sin que nadie lo persiga, Pero como león está confiado el justo.
Hechos 4:11 - La Biblia Textual 3a Edicion Éste° es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza de ángulo.° Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo. Biblia Nueva Traducción Viviente Pues es Jesús a quien se refieren las Escrituras cuando dicen: “La piedra que ustedes, los constructores, rechazaron ahora se ha convertido en la piedra principal”. Biblia Católica (Latinoamericana) El es la piedra que ustedes los constructores despreciaron y que se ha convertido en piedra angular. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Ésta es la piedra despreciada por vosotros, los constructores de la casa, y, no obstante, constituida en remate de la esquina. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Este Jesús es la piedra reprobada de vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Ustedes han actuado como los constructores que rechazaron una piedra, y luego resultó que esa piedra llegó a ser la piedra principal que sostiene todo el edificio. |
Huye el impío sin que nadie lo persiga, Pero como león está confiado el justo.
Por tanto, Adonay YHVH dice así: He aquí Yo pongo por fundamento en Sión una piedra, Piedra probada,° angular, preciosa, de cimiento estable.° El que crea, no será conturbado.°
He aquí pongo una piedra delante de Josué: Es una Piedra Única en la cual hay siete ojos; y Yo mismo esculpiré su inscripción: QUITARÉ EL PECADO DE LA TIERRA EN UN DÍA. Oráculo de YHVH Sebaot.
Él les dijo: Elías en verdad viene primero a restaurar todas las cosas. Pero ¿no dice la Escritura que el Hijo del Hombre debe padecer mucho y ser despreciado?
¿A cuál de los profetas no persiguieron vuestros padres? Y mataron a los que anunciaron de antemano la venida del Justo, a quien vosotros ahora habéis llegado a entregar y asesinar.
Por lo cual, teniendo nosotros este ministerio, según la misericordia que recibimos, no desmayamos;