Y he aquí había en Jerusalem un hombre cuyo nombre era Simeón. Y este hombre justo y devoto esperaba la liberación de Israel; y el Espíritu Santo estaba sobre él.
Hechos 22:12 - La Biblia Textual 3a Edicion Entonces cierto Ananías, varón piadoso conforme a la ley, que recibía° aprobación de todos los judíos que viven allí, Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Entonces uno llamado Ananías, varón piadoso según la ley, que tenía buen testimonio de todos los judíos que allí moraban, Biblia Nueva Traducción Viviente Allí vivía un hombre llamado Ananías. Era un hombre recto, muy devoto de la ley y muy respetado por todos los judíos de Damasco. Biblia Católica (Latinoamericana) Allí vino a verme un tal Ananías, un hombre muy observante de la Ley y muy estimado por todos los judíos que vivían en Damasco. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Un tal Ananías, hombre piadoso según la ley, muy bien conceptuado por todos los habitantes judíos, Biblia Reina Valera Gómez (2023) Entonces un Ananías, varón piadoso conforme a la ley, que tenía buen testimonio de todos los judíos que moraban allí, Biblia Traducción en Lenguaje Actual Allí en Damasco había un hombre llamado Ananías, que amaba a Dios y obedecía la ley de Moisés. La gente de esa ciudad hablaba muy bien de él. |
Y he aquí había en Jerusalem un hombre cuyo nombre era Simeón. Y este hombre justo y devoto esperaba la liberación de Israel; y el Espíritu Santo estaba sobre él.
Y ellos dijeron: Cornelio, centurión, varón justo y temeroso de Dios, y aprobado por toda la nación de los judíos, fue instruido por un santo ángel para hacerte ir a su casa, y oír algunas palabras de tu parte.
Y algunos de ellos fueron persuadidos; y se unieron a Pablo y a Silas un gran número de griegos temerosos de Dios y no pocas mujeres prominentes.
Buscad más bien,° hermanos, a siete varones de entre vosotros, que sean° de buen testimonio, llenos del Espíritu° y de sabiduría, a quienes encarguemos esta función,
Y unos varones piadosos sepultaron a Esteban, e hicieron gran llanto por él.
por medio de honra y de afrenta, de infamia y de buena fama; como engañadores, pero veraces;
debiendo tener también buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito o en trampa del diablo.°
A favor de Demetrio han dado testimonio todos, y la verdad misma, y también nosotros damos testimonio, y tú sabes° que nuestro testimonio es verdadero.