Cuando llegaron° a Éfeso, se separó de ellos, y entrando en la sinagoga, discutía° con los judíos.
Hechos 20:18 - La Biblia Textual 3a Edicion Y cuando acudieron a él, les dijo: Vosotros sabéis bien cómo, desde el primer día que entré en Asia, me he comportado con vosotros todo el tiempo, Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Cuando vinieron a él, les dijo: Vosotros sabéis cómo me he comportado entre vosotros todo el tiempo, desde el primer día que entré en Asia, Biblia Nueva Traducción Viviente Cuando llegaron, Pablo declaró: «Ustedes saben que desde el día que pisé la provincia de Asia hasta ahora, Biblia Católica (Latinoamericana) Cuando ya estuvieron a su lado, les dijo: 'Ustedes han sido testigos de mi forma de actuar durante todo el tiempo que he pasado entre ustedes, desde el primer día que llegué a Asia. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Cuando llegaron, les dijo: 'Vosotros sabéis muy bien cómo me he portado con vosotros todo el tiempo, desde el primer día que puse el pie en Asia, Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y cuando vinieron a él, les dijo: Vosotros sabéis cómo me he conducido entre vosotros todo el tiempo, desde el primer día que entré en Asia; Biblia Traducción en Lenguaje Actual Cuando llegaron, les dijo: «Ustedes saben muy bien cómo me he portado desde el primer día que llegué a la provincia de Asia. |
Cuando llegaron° a Éfeso, se separó de ellos, y entrando en la sinagoga, discutía° con los judíos.
Mientras Apolos estaba° en Corinto, aconteció que Pablo, después de recorrer las regiones superiores, fue° a Éfeso, y halló° a ciertos discípulos,
Y esto sucedió por dos años, de manera que todos los que habitaban en Asia, tanto judíos como griegos, oyeron° la palabra del Señor.°
Y Pablo había decidido navegar sin hacer escala en Éfeso, para no perder tiempo en Asia, pues se apresuraba a estar, de serle posible, el día de Pentecostés en Jerusalem.
Lo acompañaban° entonces Sópater, hijo° de Pirro,° de Berea; de los tesalonicenses, Aristarco y Segundo, Gayo de Derbe y Timoteo; y de Asia, Tíquico y Trófimo.
Porque nuestra gloria es ésta: el testimonio de nuestra conciencia, que con sencillez y sinceridad de Dios, no con sabiduría humana, sino con la gracia de Dios, nos condujimos en el mundo, y mucho más hacia vosotros.
Pero tú has seguido de cerca mi enseñanza, mi manera de vivir, mi propósito, mi fe, mi longanimidad, mi amor, mi paciencia,