Y David dio a su hijo Salomón el plano del pórtico, de sus edificios y almacenes, de sus aposentos altos, cámaras interiores y del lugar del propiciatorio,
Hebreos 4:16 - La Biblia Textual 3a Edicion Acerquémonos, pues, con confianza al trono de la gracia, para que obtengamos misericordia y hallemos gracia para el oportuno socorro. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. Biblia Nueva Traducción Viviente Así que acerquémonos con toda confianza al trono de la gracia de nuestro Dios. Allí recibiremos su misericordia y encontraremos la gracia que nos ayudará cuando más la necesitemos. Biblia Católica (Latinoamericana) Por lo tanto, acerquémonos con plena confianza al Dios de bondad, a fin de obtener misericordia y hallar la gracia del auxilio oportuno. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Acerquémonos, pues, con confianza al trono de la gracia, para que obtengamos misericordia y hallemos gracia para ser socorridos en el momento oportuno. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Así que, cuando tengamos alguna necesidad, acerquémonos con confianza al trono de Dios. Él nos ayudará, porque es bueno y nos ama. |
Y David dio a su hijo Salomón el plano del pórtico, de sus edificios y almacenes, de sus aposentos altos, cámaras interiores y del lugar del propiciatorio,
Secándose las ramas, se quiebran; Vienen mujeres y las hacen arder. Porque es un pueblo insensato, Su Hacedor no se apiada, Su Creador no lo compadece.
Y dijo YHVH a Moisés: habla a tu hermano Aarón que no en todo tiempo entre en el Santuario detrás del velo,° delante del propiciatorio que está sobre el Arca, no sea que muera, porque Yo me muestro en la nube sobre el propiciatorio.
pues por medio de Él, los unos y los otros tenemos derecho a entrar por un mismo Espíritu al Padre.
en el cual tenemos seguridad y derecho de entrada con confianza por la fe en Él.
De manera que podemos decir osadamente: El Señor es mi ayudador, no temeré. ¿Qué me puede hacer el hombre?°
pero el Mesías, como Hijo sobre su Casa, la cual casa somos nosotros, si nos aferramos a la confianza y a gloriarnos en la esperanza.°
porque la ley nada perfeccionó, sino que fue introducción a una mejor esperanza, por medio de la cual nos acercamos a Dios.
Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por medio de Él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.
y sobre ella los querubines de gloria que cubrían el propiciatorio,° de las cuales cosas no es posible hablar ahora en detalle.
Los que en un tiempo no erais pueblo, pero ahora sois pueblo de Dios; los que no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.°