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Génesis 31:39 - La Biblia Textual 3a Edicion

Lo desgarrado por fiera no te lo traía, yo pagaba el daño. Lo hurtado, tanto de día como de noche, me lo cobrabas.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Nunca te traje lo arrebatado por las fieras: yo pagaba el daño; lo hurtado así de día como de noche, a mí me lo cobrabas.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Si alguno de ellos era atacado por animales salvajes y moría, yo nunca te mostraba el cadáver ni te pedía que lo descontaras de tu rebaño. No, ¡yo mismo me hacía cargo de la pérdida! Tú me hacías pagar por cada animal robado, ya fuera a plena luz del día o en la oscuridad de la noche.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Los animales destrozados por las fieras, no te los traía, sino que yo mismo los reemplazaba, y tú me exigías lo que había sido robado de noche o de día.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Jamás te traje res despedazada por las fieras; yo compensaba su pérdida. Lo que había sido hurtado de día o de noche, tú me lo reclamabas.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Nunca te traje lo arrebatado por las fieras; yo pagaba el daño; lo hurtado así de día como de noche, de mi mano lo requerías.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Si alguna fiera mataba una oveja, yo te la pagaba; y si en el día o en la noche alguien se robaba un animal, tú me lo cobrabas.

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Otras versiones



Génesis 31:39
9 Referencias Cruzadas  

En estos veinte años he estado contigo, tus ovejas y tus cabras nunca abortaron, ni yo comí carneros de tu rebaño.


De día me consumía el calor, y de noche la helada, y el sueño huía de mis ojos.


Y me seréis hombres santos, y no comeréis carne despedazada° en el campo; a los perros la echaréis.


En todo asunto de transgresión, sea de buey, de asno, de oveja, de vestido, o cualquier pérdida, en la que se diga: ¡Esto es así!, el asunto de ambos se llevará ante ’Elohim, y aquel a quien ’Elohim declare culpable, pagará el doble a su prójimo.


No comerá nada mortecino ni despedazado por fiera, porque será contaminado con ellos. Yo, YHVH.


Y había pastores en aquella región posando a campo abierto, guardando por turnos la vigilia de la noche sobre sus rebaños.