Así pues, expulsó al hombre y situó querubines al oriente del huerto del Edén, con la espada flameante que se revuelve para guardar el camino del árbol de la vida.
Ezequiel 28:16 - La Biblia Textual 3a Edicion A causa de la multitud de tus contrataciones Fuiste lleno de iniquidades, y pecaste. Por tanto Yo te degrado del monte de Dios, Y te destruyo, oh querubín protector, De en medio de las piedras del fuego. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 A causa de la multitud de tus contrataciones fuiste lleno de iniquidad, y pecaste; por lo que yo te eché del monte de Dios, y te arrojé de entre las piedras del fuego, oh querubín protector. Biblia Nueva Traducción Viviente Tu abundante comercio te llevó a la violencia, y pecaste. Entonces te expulsé en deshonra de la montaña de Dios. Te eché, guardián poderoso, del lugar que tenías entre las piedras de fuego. Biblia Católica (Latinoamericana) (De tanto comerciar
te llenaste de violencia y pecaste);
entonces te barrí de la montaña de Dios:
liquidé al Querub,
que vigilaba entre piedras de fuego. Biblia Serafín de Ausejo 1975 La gran amplitud de tu comercio llenó tu interior de pecado y violencia; te arrojé entonces de la montaña de Dios y te arranqué, querubín protector, de entre las piedras de fuego. Biblia Reina Valera Gómez (2023) A causa de la multitud de tus contrataciones te llenaste de violencia, y pecaste; por lo cual yo te echaré por profano de la montaña de Dios, y te destruiré, oh querubín cubridor, de entre las piedras del fuego. Biblia Traducción en Lenguaje Actual En los muchos negocios que hacías, llegaste a ser muy violento. Por eso te arrojé de mi montaña. ¡El ángel que te protegía te alejó de las piedras de fuego! |
Así pues, expulsó al hombre y situó querubines al oriente del huerto del Edén, con la espada flameante que se revuelve para guardar el camino del árbol de la vida.
Y se corrompió la tierra en presencia de ’Elohim, y se llenó la tierra de violencia.
YHVH Sebaot así lo decretó para abatir la soberbia de toda gloria, Y humillar a todos los nobles de la tierra.
Tú, querubín ungido, protector, Yo te constituí para esto. En el santo monte de Dios estuviste; En medio de las piedras de fuego te paseabas.
Y me dijo: ¿Has visto hijo de hombre? ¿Le parece poco a la casa de Judá cometer las abominaciones que cometen aquí? Porque después de llenar el país de violencia, se vuelven para irritarme más y más, ¡y hasta ponen la rama ante mis narices!°
Proclamad por los palacios de Asdod,° Decid en los palacios de Egipto: Reuníos en los montes° de Samaria, ved el tumulto en medio de ella, Las opresiones en su interior.
La soberbia de tu corazón te sedujo, Porque habitas en rocas° escarpadas.° En la altura de tu morada, piensas: ¿Quién me derribará por tierra?
¡En pie, marchaos! Éste no es sitio de reposo para vosotros, Porque está contaminado, Y con dolorosa destrucción tiene que ser destruido.
Codician campos, y los arrebatan, codician casas, y se apropian de ellas. Oprimen al varón y a su familia, al hombre, Y a lo suyo por derecho ancestral.
Los ricos están atestados de violencia, Y sus habitantes hablan mentiras, Tienen en la boca una lengua engañosa.
Porque la violencia hecha al Líbano, la matanza de las bestias aterrorizadas, la derramada sangre humana y la violencia hecha a la tierra, a la ciudad, y a cuantos moran en ella, te cubrirán.
Por cuanto has despojado a muchas naciones, las demás naciones te despojarán a ti, por la derramada sangre humana y por la violencia hecha a la tierra, a la ciudad, y a cuantos moran en ella.
Aquel día castigaré también a cuantos saltan el umbral,° y llenan de engaños y violencias la casa de sus señores.°
y dijo a los que vendían las palomas: ¡Quitad esto de aquí, y no hagáis la Casa de mi Padre casa de mercado!
Y fue arrojado el gran dragón, la serpiente antigua,° el llamado diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra,° y sus ángeles fueron arrojados con él.