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Miqueas 2:2 - La Biblia Textual 3a Edicion

2 Codician campos, y los arrebatan, codician casas, y se apropian de ellas. Oprimen al varón y a su familia, al hombre, Y a lo suyo por derecho ancestral.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

2 Codician las heredades, y las roban; y casas, y las toman; oprimen al hombre y a su casa, al hombre y a su heredad.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

2 Cuando quieren un pedazo de tierra, encuentran la forma de apropiárselo. Cuando quieren la casa de alguien, la toman mediante fraude y violencia. Estafan a un hombre para quitarle su propiedad y dejan a su familia sin herencia.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

2 Si les gustan unos campos, se los roban; si unas casas, se las toman. Se apoderan de la casa y de su dueño, de un hombre y de su propiedad.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

2 Si codician campos, los roban; si casas, se apoderan de ellas. Hacen violencia al dueño y a su casa, al hombre y a su propiedad.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

2 Y codician campos, y los roban; y casas, y las toman; oprimen al hombre y a su casa, al hombre y a su heredad.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

2 Si quieren terrenos, los invaden; si quieren casas, se adueñan de ellas; maltratan al dueño y a su familia, y con engaños los echan fuera.

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Miqueas 2:2
28 Referencias Cruzadas  

Después de estas cosas, aconteció que Nabot jezreelita tenía un viñedo en Jezreel, junto al palacio de Acab, rey de Samaria.


Oráculo de YHVH: ¿No vi ayer la derramada sangre de Nabot y la sangre de sus hijos? Yo voy a recompensarte por ello en este mismo sitio, dice YHVH. Así que, levántalo y échalo en ese campo, conforme a la palabra de YHVH.


Si mi tierra clamara contra mí, Y a una lloraran sus surcos,


No codiciarás° la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.


YHVH vendrá a juicio contra los ancianos y príncipes de su pueblo, Porque vosotros habéis devastado° la viña, Y el despojo de los pobres está en vuestras casas.


¡Ay de los que añaden casas a casas y juntan campos con campos, Hasta que todo lo ocupan y viven ellos solos en medio del país!


Pero tus ojos y tu corazón no están más que para tu egoísmo, Para derramar la sangre inocente, Para la opresión y para la violencia.


que oprima al pobre y menesteroso, cometa robos, no devuelva la prenda, o levante sus ojos a los ídolos cometiendo abominación,


En ti se admite el soborno para derramar sangre. Prestas a usura, te lucras con ganancias mal habidas, defraudas con violencia a tu prójimo, y a mí me tienes olvidado, dice Adonay YHVH.


Pero mira, Yo bato palmas por el lucro injusto que haces, y por la sangre derramada dentro de ti.


Confiáis en vuestra espada, cometéis abominación, cada uno de vosotros mancilla a la mujer de su prójimo, ¿y vosotros poseeréis la tierra?


Así dice Adonay YHVH: ¡Basta ya, oh príncipes de Israel! ¡Dejad la violencia y la rapiña; haced juicio y justicia, y quitad vuestras imposiciones de encima de mi pueblo!, dice Adonay YHVH.


El príncipe no podrá tomar nada de la herencia del pueblo, para no defraudarlos de su posesión. De sus propias posesiones dará herencia a sus hijos, a fin de que ninguno de mi pueblo sea privado de su posesión.


Y me dijo: ¿Has visto hijo de hombre? ¿Le parece poco a la casa de Judá cometer las abominaciones que cometen aquí? Porque después de llenar el país de violencia, se vuelven para irritarme más y más, ¡y hasta ponen la rama ante mis narices!°


Codician hasta el polvo de la tierra que está sobre la cabeza del pobre, Tuercen la senda de los humildes, Y un hombre y su padre se llegan a la misma joven, A fin de profanar mi santo Nombre;


Oíd esta palabras, oh vacas de Basán, que estáis en el monte de Samaria; Que oprimís a los débiles, que quebrantáis a los pobres, Que dicen a sus señores:° ¡Traed de beber!


Oíd esto vosotros, los que pisoteáis al menesteroso y destruís° a los pobres de la tierra,


Escuchadme príncipes de Jacob, caudillos de la casa de Israel: Vosotros que aborrecéis la justicia, y pervertís toda forma de equidad,


Los ricos están atestados de violencia, Y sus habitantes hablan mentiras, Tienen en la boca una lengua engañosa.


Vendré a vosotros para celebrar juicio, y seré testigo exacto contra los hechiceros y los adúlteros, contra quienes juran en falso, contra quienes defraudan el salario del jornalero, de la viuda y del huérfano, y contra los que hacen tropezar al extranjero, no teniendo temor de mí, dice YHVH Sebaot.


Pero, ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! que cerráis el reino de los cielos delante de los hombres, porque no entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que tratan de entrar.


porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos se descarriaron de la fe, y se traspasaron a sí mismos con muchos dolores.


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