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Ezequiel 27:33 - La Biblia Textual 3a Edicion

Cuando desembarcaban tus mercaderías Saciabas a pueblos numerosos, Y con tus muchas riquezas y mercaderías, Enriquecías a los reyes de la tierra.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Cuando tus mercaderías salían de las naves, saciabas a muchos pueblos; a los reyes de la tierra enriqueciste con la multitud de tus riquezas y de tu comercio.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Las mercancías que comerciabas saciaron los deseos de muchas naciones. Reyes de los confines de la tierra se enriquecieron con tu comercio.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Desembarcabas tus mercaderías y todos los pueblos se surtían. Tú y tus mercaderías hacían ricos a los reyes de la tierra.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Cuando tus mercancías salían de los mares saciabas a pueblos numerosos; por la abundancia de tus riquezas y comercios enriquecías a los reyes de la tierra.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Cuando tus mercaderías salían de las naves, saciabas a muchos pueblos; a los reyes de la tierra enriqueciste con la multitud de tus riquezas y de tus mercancías.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

”Cuando bajaban de los barcos las mercancías que vendías, las naciones quedaban satisfechas; con tus riquezas y abundantes productos se enriquecían los reyes del mundo.

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Otras versiones



Ezequiel 27:33
9 Referencias Cruzadas  

Di: ¡Oh Tiro!, princesa de los puertos, Mercado de muchos pueblos costeros: Así dice Adonay YHVH: Tiro, tú te has dicho: Yo soy perfecta en hermosura.


A causa de la multitud de tus contrataciones Fuiste lleno de iniquidades, y pecaste. Por tanto Yo te degrado del monte de Dios, Y te destruyo, oh querubín protector, De en medio de las piedras del fuego.


Tiro se edificó una fortaleza, amontonó plata como polvo, Oro como lodo callejero;


Y echaron polvo sobre sus cabezas, y gritaban llorando y lamentando, diciendo: ¡Ay, ay, de la gran ciudad! ¡Todos los que tenían naves en el mar se enriquecieron con su opulencia, y en una hora fue desolada!°


Porque todas las naciones han bebido del vino ponzoñoso de su fornicación,° y los reyes de la tierra fornicaron con ella, y los mercaderes de la tierra se enriquecieron con el poder de su lujuria.