Porque nuestros reyes, nuestros gobernantes, nuestros sacerdotes y nuestros padres no ejecutaron tu Ley ni atendieron tus mandamientos ni tus testimonios, con los cuales testificaste contra ellos.
Ezequiel 22:6 - La Biblia Textual 3a Edicion Mira, los príncipes de Israel, cada uno en su poder, derraman en ti sangre a porfía. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 He aquí que los príncipes de Israel, cada uno según su poder, se esfuerzan en derramar sangre. Biblia Nueva Traducción Viviente »”Cada uno de los líderes de Israel que vive dentro de tus murallas está decidido a derramar sangre. Biblia Católica (Latinoamericana) Los jefes de Israel no han hecho más que derramar sangre, cada uno por su cuenta. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Los príncipes de Israel están en ti para derramar sangre, cada uno de ellos tanta como puede. Biblia Reina Valera Gómez (2023) He aquí que los príncipes de Israel, cada uno según su poder, estuvieron en ti para derramar sangre. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Tus gobernantes abusan de su poder y asesinan a cuantos pueden. |
Porque nuestros reyes, nuestros gobernantes, nuestros sacerdotes y nuestros padres no ejecutaron tu Ley ni atendieron tus mandamientos ni tus testimonios, con los cuales testificaste contra ellos.
Hay quien tiene dientes como espadas y muelas como cuchillos, Para devorar a los pobres de la tierra y a los necesitados de entre los hombres.
Tus príncipes° son rebeldes y cómplices de ladrones, Todos aman el soborno y corren tras las dádivas. No hacen justicia al huérfano ni la causa de la viuda llega a ellos.
Pero tus ojos y tu corazón no están más que para tu egoísmo, Para derramar la sangre inocente, Para la opresión y para la violencia.
por toda la maldad que cometían israelitas y judíos, irritándome todos con sus reyes y príncipes, con sus sacerdotes y profetas, los judíos y los moradores de Jerusalem.
Iré a los grandes y hablaré con ellos, Porque ellos conocen el camino de YHVH, El juicio de su Dios. Pero todos ellos habían quebrado el yugo, Habían roto las coyundas.
¡Clama y lamenta, hijo de hombre, porque es sobre mi pueblo, Es sobre todos los príncipes de Israel. Ellos son entregados a la espada juntamente con mi pueblo. ¡Golpea pues tu muslo!°
Sus príncipes en medio de ella son como lobos que arrebatan la presa, derramando sangre y destruyendo almas, a fin de obtener ganancias deshonestas.
Dile, pues: Así dice Adonay YHVH: ¡Oh ciudad que marcha a su fin derramando sangre dentro de sí, y que se ha contaminado fabricándose ídolos!
Esta tierra tendrá por posesión en Israel, y nunca más mis príncipes oprimirán a mi pueblo. Y darán la tierra a la casa de Israel conforme a sus tribus.
¡Oh YHVH, nuestra es la confusión de rostro, de nuestros reyes, de nuestros príncipes y de nuestros padres, porque contra ti pecamos!
¡Ay de quienes planean maldades y traman iniquidad en sus camas! Que al clarear la mañana las ejecutan con el poder que tienen en su mano.
Sus príncipes en medio de ella son leones rugientes; sus jueces, lobos nocturnos,° que no dejan hueso para la mañana.
Sus profetas son insolentes, hombres desleales; sus sacerdotes han profanado el santuario y han violentado la Ley.
Y Josué estaba vestido con vestiduras inmundas mientras se hallaba en pie ante el ángel.