Ezequiel 16:32 - La Biblia Textual 3a Edicion ¡Ah, mujer adúltera, que en vez de su marido admite a los extraños! Más versionesBiblia Reina Valera 1960 sino como mujer adúltera, que en lugar de su marido recibe a ajenos. Biblia Nueva Traducción Viviente Sí, eres una esposa adúltera que recibe a extraños en lugar de a su propio marido. Biblia Católica (Latinoamericana) sino que eras la mujer adúltera que busca extraños en vez de su marido. Biblia Serafín de Ausejo 1975 eres la mujer adúltera que, en lugar de su marido, acoge a extranjeros. Biblia Reina Valera Gómez (2023) sino como mujer adúltera, que en lugar de su marido recibe a ajenos. |
Guarda tu pie de andar descalzo, Y tu garganta de la sed; Pero dijiste: ¡No hay remedio, no; A extranjeros° he amado, y tras ellos he de ir!
Pero, ¿dónde están los dioses que te hiciste? ¡Levántense y sálvente ellos en el tiempo de tu calamidad! Pues como el número de tus ciudades, oh Judá, Así ha sido el número de tus dioses.
Suele decirse: Si un hombre repudia a su mujer, y ella se va de él y llega a ser de otro hombre, ¿Volverá él de nuevo a ella? ¿No quedará esa tierra del todo mancillada? Y tú, que has fornicado con muchos amantes, ¿Volverás a mí?, dice YHVH.
Pero como una mujer que traiciona a su amante, Así me habéis sido infieles, oh casa de Israel, dice YHVH.
edificando tu burdel en cada encrucijada de camino, y haciendo tus altares en cada plaza! Ni siquiera has sido igual a la ramera, pues no cobrabas la paga de prostitución.°
A toda ramera se le paga un precio, pero tú pagabas tu precio a todos tus amantes, y les dabas regalos, para que de todos lados vinieran a pecar contigo.
Otra vez pasé cerca de ti y te miré, y he aquí que tu tiempo era tiempo de amores, y extendí mi manto sobre ti, y cubrí tu desnudez, y te di juramento, y entré en pacto contigo, dice Adonay YHVH, y viniste a ser mía.
Porque han adulterado, y hay sangre en sus manos, y han fornicado con sus ídolos, y aun a sus hijos que me parieron, los quemaron haciéndolos pasar por el fuego.
Pero los justos las juzgarán por la ley de las adúlteras y por la ley de las que derraman sangre, porque son adúlteras, y en sus manos hay sangre.
¡Contended con vuestra madre, contended, Que ella no es mi mujer ni Yo soy su marido, Para que se quite de su cara sus fornicaciones, Y sus adulterios° de entre sus pechos!
Me dijo YHVH: Ve otra vez, ama a una mujer amada por su marido,° y aún así, adúltera, Tal como YHVH ama a los hijos de Israel, Aunque siguen a dioses ajenos, Y aman las tortas de uvas pasas.°
¡Adúlteras!° ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad para con Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye en enemigo de Dios.