Aconteció que envejeció Isaac, y sus ojos se debilitaron hasta no ver. Entonces llamó a Esaú su hijo mayor, y le dijo: Hijo mío. Y él respondió: Heme aquí.
Deuteronomio 34:7 - La Biblia Textual 3a Edicion Y era Moisés de edad de ciento veinte años cuando murió. Sus ojos nunca se oscurecieron, ni se había debilitado su vigor. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Era Moisés de edad de ciento veinte años cuando murió; sus ojos nunca se oscurecieron, ni perdió su vigor. Biblia Nueva Traducción Viviente Moisés tenía ciento veinte años cuando murió, pero hasta entonces conservó una buena vista y mantuvo todo su vigor. Biblia Católica (Latinoamericana) Tenía Moisés ciento veinte años cuando murió. No había perdido su vigor y sus ojos veían aún claramente. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Moisés murió a la edad de ciento veinte años. Sus ojos no se habían debilitado, ni había disminuido su vigor. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y era Moisés de edad de ciento veinte años cuando murió; sus ojos nunca se oscurecieron, ni perdió su vigor. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Cuando murió, tenía ciento veinte años, gozaba de buena salud y la vista todavía no le fallaba. |
Aconteció que envejeció Isaac, y sus ojos se debilitaron hasta no ver. Entonces llamó a Esaú su hijo mayor, y le dijo: Hijo mío. Y él respondió: Heme aquí.
Y los ojos de Israel estaban pesados a causa de la vejez, y casi no podía ver. Así pues, los hizo acercarse y los besó y los abrazó.
Irás al sepulcro en edad madura, Como la gavilla que se recoge a su tiempo.
Tenía Moisés ochenta años y Aarón ochenta y tres años cuando hablaron a Faraón.
Cuando tenía como cuarenta años, le vino al corazón visitar a sus hermanos, los hijos de Israel.
Transcurridos cuarenta años, el ángel se le apareció en el desierto del monte Sinay,° en la llama de una zarza ardiente.
Éste los sacó, haciendo prodigios y señales milagrosas en tierra de Egipto,° y en el mar Rojo,° y en el desierto, por cuarenta años.°
y les dijo: Hoy tengo ciento veinte años, ya no puedo salir ni entrar más, y YHVH me ha dicho: Tú no pasarás este Jordán.°
Y los hijos de Israel lloraron a Moisés en los llanos de Moab durante treinta días, cumpliendo así los días del llanto como duelo por Moisés.