Haré que se coman la carne de sus propios hijos y la carne de sus propias hijas, y cada uno comerá la carne de su compañero, en el asedio y la aflicción con que los afligirán sus enemigos y los que buscan su vida.
Deuteronomio 28:53 - La Biblia Textual 3a Edicion Y por la angustia con que te oprimirá tu enemigo durante el asedio, te llegarás a comer el fruto de tu vientre, la carne de tus propios hijos e hijas que te habrá dado YHVH tu Dios.° Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y comerás el fruto de tu vientre, la carne de tus hijos y de tus hijas que Jehová tu Dios te dio, en el sitio y en el apuro con que te angustiará tu enemigo. Biblia Nueva Traducción Viviente »El estado de sitio y la terrible aflicción del ataque enemigo serán tan insoportables que terminarás comiéndote la carne de tus propios hijos e hijas, aquellos que el Señor tu Dios te dio. Biblia Católica (Latinoamericana) Te comerás el fruto de tus entrañas, la carne de tus hijas e hijos que te haya dado Yavé, en el asedio y angustia a que te reducirá tu enemigo. Biblia Serafín de Ausejo 1975 La angustia y la miseria a la que te reducirá tu enemigo será tanta que llegarás a comer el fruto de tus entrañas, la carne de los hijos y las hijas que Yahveh, tu Dios, te ha dado. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y comerás el fruto de tu vientre, la carne de tus hijos y de tus hijas que Jehová tu Dios te dio, en el asedio y en al aprieto con que te angustiará tu enemigo. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Y mientras ellos mantengan rodeadas las ciudades, ustedes no tendrán nada que comer. »Será tanta el hambre que sentirán ustedes, que se comerán a los hijos y a las hijas que Dios les dio. Esto lo hará hasta el israelita más bueno y educado, y no compartirá esa carne con nadie; ni con su hermano, ni con su amada esposa, ni con los hijos que le queden con vida. »Aun la israelita más fina y delicada, que nunca supo lo que era andar descalza, se comerá a escondidas los hijos que dé a luz, y con nadie compartirá su alimento. ¡Ni siquiera la placenta dejará! »¡En verdad sus enemigos los harán sufrir!» |
Haré que se coman la carne de sus propios hijos y la carne de sus propias hijas, y cada uno comerá la carne de su compañero, en el asedio y la aflicción con que los afligirán sus enemigos y los que buscan su vida.
r ¡Oh YHVH!, considera y ve a quién has tratado así: ¿Cuándo las mujeres se han comido a sus hijos, a sus niños mecidos aun en brazos? ¿Cuándo se han asesinado sacerdotes y profetas dentro del Santuario de Adonay?
y Manos de mujeres compasivas cocinaron a sus propios hijos: Les sirvieron de comida en la gran calamidad de la hija de mi pueblo.
Porque en medio de ti, los padres se comerán a sus hijos y los hijos se comerán a sus padres. Haré actos de justicia contra ti, y esparciré tu remanente a todos los vientos.
hasta que lleguéis a comer la carne de vuestros propios hijos, y la carne de vuestras propias hijas comeréis.
Mas, ¡ay de las que estén encintas, y de las que estén amamantando en aquellos días!
Maldito será el fruto de tu vientre y el fruto de tu suelo, el parto de tu vacada y las crías de tu rebaño.
El hombre más delicado en medio de ti, el más considerado, mirará con malos ojos a su hermano, y a la mujer de sus entrañas, y al resto de los hijos que le queden,
para no dar a ninguno de ellos la carne de sus hijos que él esté comiendo, por no quedarle nada durante la opresión, y en la angustia con que te atormentará tu enemigo en todas tus ciudades.
y a su placenta que sale de entre sus piernas, y a sus hijos que dé a luz, pues se los comerá° a escondidas, al faltar todo en la opresión y en la angustia con que te atormentará tu enemigo en tus ciudades.