Pero un etíope llamado Ebed-melec, eunuco del palacio real, supo que habían puesto a Jeremías en la cisterna; y estando sentado el rey en la puerta de Benjamín,
Deuteronomio 21:19 - La Biblia Textual 3a Edicion su padre y su madre lo agarrarán y lo sacarán a los ancianos de su ciudad y a la puerta de su lugar. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 entonces lo tomarán su padre y su madre, y lo sacarán ante los ancianos de su ciudad, y a la puerta del lugar donde viva; Biblia Nueva Traducción Viviente En un caso así, el padre y la madre tendrán que llevarlo ante los ancianos mientras estén juzgando en las puertas de la ciudad. Biblia Católica (Latinoamericana) sus padres lo agarrarán y llevarán ante los jefes de la ciudad, a la puerta donde se juzga, Biblia Serafín de Ausejo 1975 su padre y su madre lo tomarán y lo llevarán a los ancianos de la ciudad, a la puerta del lugar, Biblia Reina Valera Gómez (2023) entonces su padre y su madre lo tomarán, y lo sacarán a los ancianos de su ciudad, y a la puerta de su ciudad; Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Juntos el padre y la madre llevarán a su hijo hasta la entrada de la ciudad donde vivan. Allí es donde se reúnen siempre los líderes de la ciudad. |
Pero un etíope llamado Ebed-melec, eunuco del palacio real, supo que habían puesto a Jeremías en la cisterna; y estando sentado el rey en la puerta de Benjamín,
Y sucederá que si alguno vuelve a profetizar, los mismos padres que lo engendraron le dirán: ¡No vivirás, porque hablaste falsedad en nombre de YHVH! Y su mismo padre y su misma madre lo traspasarán cuando profetice.
En todas las ciudades que YHVH tu Dios te dé para tus tribus, pondrás jueces y oficiales, y juzgarán al pueblo con juicio recto.
Cuando un hombre tenga un hijo terco y rebelde, que no atiende la voz de su padre ni la voz de su madre, y lo tratan de corregir pero no les obedece,
entonces saldrán tus ancianos y tus jueces y medirán la distancia a las ciudades que circundan a la víctima,
Y dirán a los ancianos de su ciudad: Éste, nuestro hijo, es terco y rebelde. No obedece a nuestra voz. Es libertino y borracho.
Pero si el hombre no quiere tomar a su cuñada, ésta subirá a la puerta, adonde los ancianos, y dirá: Mi cuñado se niega a perpetuar el nombre de su hermano en Israel. No quiere cumplir conmigo el deber de levirato.