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Deuteronomio 19:6 - La Biblia Textual 3a Edicion

no sea que el vengador de la sangre persiga al homicida, mientras esté enardecido su corazón, y, por ser largo el camino, lo alcance y le quite la vida, no siendo él digno de muerte ya que no lo aborrecía anteriormente.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

no sea que el vengador de la sangre, enfurecido, persiga al homicida, y le alcance por ser largo el camino, y le hiera de muerte, no debiendo ser condenado a muerte por cuanto no tenía enemistad con su prójimo anteriormente.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

»Si la ciudad de refugio más cercana quedara demasiado lejos, un vengador enfurecido podría rastrear al que causó la muerte y quitarle la vida. En ese caso, la persona moriría injustamente, porque nunca antes había mostrado enemistad hacia el muerto.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

No sea que el vengador de la sangre se deje llevar por la cólera, persiga al que causó la muerte, lo alcance si es muy largo el camino, y lo mate, cuando en realidad éste no es reo de muerte, ya que no odiaba anteriormente a su compañero.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

evitando que el vengador de sangre, con el corazón encendido en cólera, persiga al homicida, le dé alcance, por ser largo el camino, y le mate, cuando no es reo de muerte, porque no actuó por odio.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

no sea que el vengador de la sangre vaya tras el homicida, cuando se enardeciere su corazón, y le alcance por ser largo el camino, y le hiera de muerte, no debiendo ser condenado a muerte; por cuanto no tenía enemistad con su prójimo previamente.

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Otras versiones



Deuteronomio 19:6
7 Referencias Cruzadas  

Y ahora toda la familia se ha levantado contra tu sierva y han dicho: Entrega al que mató a su hermano para que lo matemos por la vida de su hermano, a quien mató; y destruiremos también al heredero. Así están por apagar el ascua que me queda, sin dejar de mi marido nombre, ni posteridad sobre la faz de la tierra.°


Tales ciudades os servirán de refugio frente al vengador, y así el homicida no morirá antes de presentarse a juicio ante la asamblea.


Tal como el que va con su prójimo al bosque a cortar leña, y al blandir con su mano el hacha para cortar el árbol, el hierro se desprende del mango y alcanza a su prójimo, y muere. Ése podrá huir a cualquiera de esas ciudades para conservar la vida,


Por tanto yo te ordeno, diciendo: te reservarás tres ciudades,


Cuando algún hombre haya incurrido en sentencia de muerte, y en efecto haya muerto, y lo cuelgas en un árbol,°


Y si el pariente de sangre lo persigue, no entregarán en su mano al homicida, porque mató a su prójimo sin premeditación, sin haberle aborrecido en días anteriores.