Que se sientan en los sepulcros, y hacen noche en las bóvedas;° Que comen carne de cerdo, y en sus ollas hay caldo de cosas abominables;
Deuteronomio 14:8 - La Biblia Textual 3a Edicion Tampoco el cerdo, porque tiene pezuña hendida pero no rumia; os será inmundo. De la carne de éstos no comeréis ni tocaréis sus cuerpos muertos. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 ni cerdo, porque tiene pezuña hendida, mas no rumia; os será inmundo. De la carne de estos no comeréis, ni tocaréis sus cuerpos muertos. Biblia Nueva Traducción Viviente Tampoco comerás cerdo, pues tiene las pezuñas partidas pero no es un animal rumiante, así que es ceremonialmente impuro para ti. No comerás la carne de ninguno de los animales que acabo de mencionar, ni siquiera tocarás sus cuerpos muertos. Biblia Católica (Latinoamericana) Tampoco comerán carne de cerdo, que tiene la pezuña partida, pero no rumia. Ustedes lo tendrán por impuro: no comerán su carne ni tocarán su cadáver. Biblia Serafín de Ausejo 1975 El cerdo, que tiene la pezuña hendida, pero no rumia, será inmundo para vosotros. No comeréis su carne ni tocaréis sus cadáveres. Biblia Reina Valera Gómez (2023) ni puerco; porque tiene uña hendida, mas no rumia, os será inmundo. De la carne de estos no comeréis, ni tocaréis sus cuerpos muertos. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Tampoco deben comer carne de cerdo, pues aunque tiene partidas las pezuñas, no es rumiante. ¡Ni se les ocurra tocar un cerdo muerto! |
Que se sientan en los sepulcros, y hacen noche en las bóvedas;° Que comen carne de cerdo, y en sus ollas hay caldo de cosas abominables;
Los que se consagran y purifican para entrar a los huertos, Tras uno que ocupa el centro,° los que comen carne de cerdo, reptiles y ratones, A una serán consumidos, dice YHVH,
El que inmola un buey, Es como si matara a un hombre; El que sacrifica un cordero, Es como si degollara a un perro; El que trae ofrenda vegetal, Es como si ofreciera sangre de cerdo; El que invoca y ofrece incienso, Es como si bendijera a un ídolo. Todos ellos escogieron su camino, Y su alma se deleita en sus abominaciones;
Comeréis cualquiera que entre los animales tenga pezuña hendida y sea rumiante.
Si alguien toca cualquier cosa impura, ya sea el cadáver de una fiera inmunda, o el cadáver de ganado inmundo, o el cadáver de un reptil inmundo, aunque no lo sepa, será impuro y culpable.
De los rumiantes, o de los que tienen pezuña hendida, no comeréis el camello, ni la liebre, ni el conejo, porque rumian, pero no tienen pezuña hendida. Os serán inmundos.
De todo lo que hay en el agua comeréis esto: todo lo que tiene aleta y escama lo comeréis,
Pero les ha acontecido lo de aquel refrán tan verdadero: El perro vuelve a su vómito,° y la puerca lavada volvió a revolcarse en el cieno.