Deuteronomio 14:8 - Biblia Nueva Traducción Viviente8 Tampoco comerás cerdo, pues tiene las pezuñas partidas pero no es un animal rumiante, así que es ceremonialmente impuro para ti. No comerás la carne de ninguno de los animales que acabo de mencionar, ni siquiera tocarás sus cuerpos muertos. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 19608 ni cerdo, porque tiene pezuña hendida, mas no rumia; os será inmundo. De la carne de estos no comeréis, ni tocaréis sus cuerpos muertos. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)8 Tampoco comerán carne de cerdo, que tiene la pezuña partida, pero no rumia. Ustedes lo tendrán por impuro: no comerán su carne ni tocarán su cadáver. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion8 Tampoco el cerdo, porque tiene pezuña hendida pero no rumia; os será inmundo. De la carne de éstos no comeréis ni tocaréis sus cuerpos muertos. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 19758 El cerdo, que tiene la pezuña hendida, pero no rumia, será inmundo para vosotros. No comeréis su carne ni tocaréis sus cadáveres. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)8 ni puerco; porque tiene uña hendida, mas no rumia, os será inmundo. De la carne de estos no comeréis, ni tocaréis sus cuerpos muertos. Ver CapítuloBiblia Traducción en Lenguaje Actual8 Tampoco deben comer carne de cerdo, pues aunque tiene partidas las pezuñas, no es rumiante. ¡Ni se les ocurra tocar un cerdo muerto! Ver Capítulo |
Pero a los que escojan sus propios caminos y se deleiten en sus pecados detestables, no les aceptaré sus ofrendas. Cuando tales personas sacrifiquen un toro, será tan inaceptable como un sacrificio humano. Cuando sacrifiquen un cordero, será como si hubieran sacrificado un perro. Cuando traigan una ofrenda de grano, igual sería que ofrecieran sangre de cerdo. Cuando quemen incienso, será como si hubieran bendecido a un ídolo.
»O supongamos que, sin saberlo, tocas algo que queda ceremonialmente impuro, como el cadáver de un animal impuro. Cuando te des cuenta de lo que has hecho, debes admitir tu contaminación y tu culpabilidad. Esto rige por igual, ya sea un animal salvaje, un animal doméstico o un animal que corre por el suelo.