Pero ’Elohim oyó la voz del muchacho, y el ángel de Dios llamó a Agar desde los cielos, y le dijo: ¿Qué tienes, Agar? No temas, porque ’Elohim ha oído la voz del muchacho en donde está.
2 Reyes 6:28 - La Biblia Textual 3a Edicion Y agregó el rey: ¿Qué tienes? Y ella respondió: Esta mujer me dijo: Entrega tu hijo para que podamos comerlo hoy, y mañana comeremos el mío. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y le dijo el rey: ¿Qué tienes? Ella respondió: Esta mujer me dijo: Da acá tu hijo, y comámoslo hoy, y mañana comeremos el mío. Biblia Nueva Traducción Viviente Pero después el rey le preguntó: —¿Qué te pasa? Ella contestó: —Esta mujer me dijo: “Mira, comámonos a tu hijo hoy y mañana nos comeremos al mío”. Biblia Católica (Latinoamericana) Luego el rey añadió: '¿Qué te pasa?' Ella respondió: 'Esta mujer me dijo: Dame tu hijo para que lo comamos ahora, y mañana comeremos el mío. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Y le preguntó el rey: '¿Qué te pasa?'. Respondió ella: 'Esta mujer me dijo: 'Dame tu hijo y nos lo comeremos hoy; el mío nos lo comeremos mañana'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y le dijo el rey: ¿Qué tienes? Y ella respondió: Esta mujer me dijo: Da acá a tu hijo, y comámoslo hoy, y mañana comeremos el mío. Biblia Traducción en Lenguaje Actual ¿Cuál es tu problema? La mujer respondió: —Esta mujer me pidió que primero nos comiéramos a mi hijo, y que al día siguiente nos comeríamos el suyo. |
Pero ’Elohim oyó la voz del muchacho, y el ángel de Dios llamó a Agar desde los cielos, y le dijo: ¿Qué tienes, Agar? No temas, porque ’Elohim ha oído la voz del muchacho en donde está.
Y el rey le dijo: ¿Qué tienes? Y ella dijo: En verdad soy una mujer viuda, pues mi marido ha muerto.
Pero él dijo: Si YHVH no te salva, ¿de dónde te salvaré yo?° ¿Con algo del granero o del lagar?
Carga del Valle de la Visión:° Pero, ¿qué tienes ahora que subes con los tuyos a las azoteas?
¿Se olvidará una madre de lo que dio a luz? ¿Dejará de amar al hijo de sus entrañas? Pues aunque éstas lleguen a olvidar, Yo nunca me olvidaré de ti.
y Manos de mujeres compasivas cocinaron a sus propios hijos: Les sirvieron de comida en la gran calamidad de la hija de mi pueblo.
Porque en medio de ti, los padres se comerán a sus hijos y los hijos se comerán a sus padres. Haré actos de justicia contra ti, y esparciré tu remanente a todos los vientos.
hasta que lleguéis a comer la carne de vuestros propios hijos, y la carne de vuestras propias hijas comeréis.
porque he aquí vienen días en los cuales dirán: Bienaventuradas las estériles, y los vientres que no concibieron, y los pechos que no amamantaron.
Y gritaron a los hijos de Dan, pero éstos, volviendo su rostro, dijeron a Micah: ¿Qué te sucede que has convocado gente?
Y su marido Elcana le decía: Ana, ¿por qué lloras? ¿Por qué no comes? ¿Por qué está afligido tu corazón? ¿Acaso no te soy yo mejor que diez hijos?