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2 Reyes 6:28 - Biblia Nueva Traducción Viviente

28 Pero después el rey le preguntó: —¿Qué te pasa? Ella contestó: —Esta mujer me dijo: “Mira, comámonos a tu hijo hoy y mañana nos comeremos al mío”.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

28 Y le dijo el rey: ¿Qué tienes? Ella respondió: Esta mujer me dijo: Da acá tu hijo, y comámoslo hoy, y mañana comeremos el mío.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

28 Luego el rey añadió: '¿Qué te pasa?' Ella respondió: 'Esta mujer me dijo: Dame tu hijo para que lo comamos ahora, y mañana comeremos el mío.

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La Biblia Textual 3a Edicion

28 Y agregó el rey: ¿Qué tienes? Y ella respondió: Esta mujer me dijo: Entrega tu hijo para que podamos comerlo hoy, y mañana comeremos el mío.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

28 Y le preguntó el rey: '¿Qué te pasa?'. Respondió ella: 'Esta mujer me dijo: 'Dame tu hijo y nos lo comeremos hoy; el mío nos lo comeremos mañana'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

28 Y le dijo el rey: ¿Qué tienes? Y ella respondió: Esta mujer me dijo: Da acá a tu hijo, y comámoslo hoy, y mañana comeremos el mío.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

28 ¿Cuál es tu problema? La mujer respondió: —Esta mujer me pidió que primero nos comiéramos a mi hijo, y que al día siguiente nos comeríamos el suyo.

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2 Reyes 6:28
15 Referencias Cruzadas  

Pero Dios escuchó llorar al muchacho, y el ángel de Dios llamó a Agar desde el cielo: «Agar, ¿qué pasa? ¡No tengas miedo! Dios ha oído llorar al muchacho, allí tendido en el suelo.


—¿Qué problema tienes? —preguntó el rey. —¡Ay de mí que soy viuda! —contestó ella—. Mi esposo está muerto y


Él le respondió: —Si el Señor no te ayuda, ¿qué puedo hacer yo? No tengo comida en el granero ni vino en la prensa para darte.


¿Qué te pasa, mar Rojo, qué te llevó a quitarte del camino? ¿Qué sucedió, río Jordán, que te hiciste a un lado?


Este es el mensaje que recibí acerca de Jerusalén, el valle de la Visión: ¿Qué sucede? ¿Por qué todo el mundo corre a las azoteas?


«¡Jamás! ¿Puede una madre olvidar a su niño de pecho? ¿Puede no sentir amor por el niño al que dio a luz? Pero aun si eso fuera posible, yo no los olvidaría a ustedes.


Mujeres de buen corazón han cocinado a sus propios hijos; los comieron para sobrevivir el sitio.


Los padres se comerán a sus propios hijos y los hijos se comerán a sus padres. Te castigaré, y esparciré a los pocos que sobrevivan a los cuatro vientos.


Entonces comerán la carne de sus propios hijos e hijas.


Pues vienen días cuando dirán: “¡Dichosas las mujeres que no tienen hijos, los vientres que no dieron a luz y los pechos que no amamantaron!”.


Estaban gritando cuando los alcanzaron. Entonces los hombres de Dan se dieron vuelta y le dijeron a Micaía: —¿Qué te pasa? ¿Por qué has reunido a estos hombres y nos persiguen de esta forma?


«¿Por qué lloras, Ana? —le preguntaba Elcana—. ¿Por qué no comes? ¿Por qué estás desanimada? ¿Solo por no tener hijos? Me tienes a mí, ¿acaso no es mejor que tener diez hijos?».


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