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2 Reyes 4:39 - La Biblia Textual 3a Edicion

Y uno salió al campo a recoger hierbas, y encontró una parra silvestre, y recogió de ella calabazas silvestres hasta llenar su faldón, y regresó y las echó en la olla del potaje, pero no sabían lo que era.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Y salió uno al campo a recoger hierbas, y halló una como parra montés, y de ella llenó su falda de calabazas silvestres; y volvió, y las cortó en la olla del potaje, pues no sabía lo que era.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Entonces uno de los jóvenes fue al campo a recoger hierbas y regresó con el bolsillo lleno de calabazas silvestres. Las cortó en tiras y las puso en la olla, sin darse cuenta de que eran venenosas.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Uno de ellos salió al campo a recoger hierbas, halló una especie de uva silvestre, recogió varios racimos hasta llenar su manto. Al volver, los fue desgranando en el tiesto en que se preparaba el caldo, sin que nadie supiera lo que era.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Uno de ellos salió al campo a recoger hierbas y encontró una especie de cepa silvestre; tomó unas calabazas silvestres hasta llenar su manto. Luego volvió, las cortó en trozos y las echó en la olla del potaje, sin saber lo que era.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Y salió uno al campo a recoger hierbas, y halló una viña silvestre, y tomó de ella su manto lleno de calabazas silvestres; y volvió, y las cortó en la olla del potaje, pues no sabían lo que era.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Uno de los profetas, que había ido al campo para juntar hierbas, encontró un arbusto silvestre, cuyos frutos eran como calabazas. Llenó su capa con ellas, y cuando llegó a la casa las cortó y las puso en el guiso sin saber qué eran.

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Otras versiones



2 Reyes 4:39
9 Referencias Cruzadas  

Y llegando Esaú cansado del campo, vio que Jacob cocinaba un guiso.


Por dentro, la Casa estaba revestida de cedro tallado en forma de calabazas y de flores abiertas; todo era cedro, ninguna piedra se veía.


Y Eliseo volvió a Gilgal. Había entonces hambre en la tierra, y los hijos de los profetas se sentaron delante de él, y dijo a su siervo: Prepara la olla grande y guisa un potaje para los hijos de los profetas.


Y sirvió a los hombres para que comieran; pero sucedió que cuando comían del potaje, gritaron diciendo: ¡Varón de Dios, hay muerte en esa olla! Y no pudieron comer.


De nada vale el empeño sin reflexión: El que apremia el paso, tropieza.


¿Qué más cabía hacer por mi viña que Yo no hubiera hecho? ¿Por qué, esperando que diera uvas, dio agrazones?


Yo te planté como vid escogida, Toda ella de cepas genuinas; ¿Cómo, pues, te me has vuelto sarmiento degenerado de vid bastarda?


Él respondió y dijo: Toda planta que no plantó mi Padre celestial será desarraigada.°


vigilando que ninguno quede privado de la gracia de Dios, no sea que brotando alguna raíz de amargura,° os perturbe, y por ella muchos sean contaminados;