La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




2 Crónicas 23:5 - La Biblia Textual 3a Edicion

Otro tercio estará en la casa real, y otro tercio, en la puerta del Fundamento; y todo el pueblo estará en los atrios de la Casa de YHVH.

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Otra tercera parte, a la casa del rey; y la otra tercera parte, a la puerta del Cimiento; y todo el pueblo estará en los patios de la casa de Jehová.

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

otra tercera parte irá hasta el palacio real; y la otra tercera parte estará en la puerta de los Cimientos. Todos los demás deberán quedarse en los atrios del templo del Señor.

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

otra tercera parte en la casa del rey; y otro tercio en la Puerta del Fundamento; mientras que todo el pueblo estará en los patios de la Casa de Yavé.

Ver Capítulo

Biblia Serafín de Ausejo 1975

otra tercera parte estará en el palacio real; y la otra tercera parte, en la puerta del Fundamento; mientras que todo el pueblo estará en los atrios del templo de Yahveh.

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

y una tercera parte estará en la casa del rey; y una tercera parte, a la puerta del Fundamento; y todo el pueblo estará en los atrios de la casa de Jehová.

Ver Capítulo

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

otro cuidará el palacio, y el otro vigilará la entrada de los cimientos. El resto de ustedes estará en los patios del templo de Dios.

Ver Capítulo
Otras versiones



2 Crónicas 23:5
7 Referencias Cruzadas  

Esto es lo que haréis: un tercio de vosotros, los sacerdotes y los levitas que entran en el shabbat, estarán de porteros en las puertas.


Pero nadie entrará en la Casa de YHVH, excepto los sacerdotes y los levitas que ministran; sólo éstos podrán entrar, porque están consagrados, pero todo el pueblo deberá guardar el mandato de YHVH.


E hizo YHVH conforme a la súplica de Moisés, y murieron las ranas de las casas, de los patios y de los campos,


Y era traído cierto varón que estaba cojo desde el vientre de su madre, a quien ponían cada día a la puerta del templo (la llamada Hermosa), para pedir limosna a los que entraban en el templo;