Y cada carro que entraba de Egipto costaba seiscientos siclos de plata, y cada caballo ciento cincuenta siclos. Por medio de ellos también los adquirían todos los reyes de los heteos y los reyes de Siria.
2 Crónicas 1:17 - La Biblia Textual 3a Edicion Traían de Egipto un carro por seiscientas piezas de plata, y un caballo por ciento cincuenta. Por medio de ellos también los adquirían todos los reyes de los hititas y los reyes de Siria. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y subían y compraban en Egipto un carro por seiscientas piezas de plata, y un caballo por ciento cincuenta; y así compraban por medio de ellos para todos los reyes de los heteos, y para los reyes de Siria. Biblia Nueva Traducción Viviente En ese tiempo, un carro egipcio costaba seiscientas piezas de plata, y los caballos se vendían a ciento cincuenta piezas de plata. Después los exportaban a los reyes de los hititas y a los reyes de Aram. Biblia Católica (Latinoamericana) Traían de allí un carro por seiscientos siclos de plata, y un caballo por ciento cincuenta. Los traían también como intermediarios para todos los reyes de los heteos y todos los reyes de Aram. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Éstos subían e importaban de Musrí un carro por seiscientos siclos de plata; y un caballo, por ciento cincuenta. Los exportadores los traían también para los reyes de los hititas y para los reyes de Aram. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y subían, y compraban en Egipto, un carro por seiscientas piezas de plata, y un caballo por ciento cincuenta; y así se compraban por medio de ellos para todos los reyes de los heteos, y para los reyes de Siria. |
Y cada carro que entraba de Egipto costaba seiscientos siclos de plata, y cada caballo ciento cincuenta siclos. Por medio de ellos también los adquirían todos los reyes de los heteos y los reyes de Siria.
Sin embargo, en cuanto los pecados con que Jeroboam ben Nabat había hecho pecar a Israel, Jehú no se apartó de ellos, es decir, de los becerros de oro que estaban en Bet-’El y en Dan.
Los caballos de Salomón provenían de Egipto y de Cilicia,° donde los mercaderes del rey los compraban por precio.°
Y Salomón se propuso edificar una Casa para el nombre de YHVH, y una casa real para sí.
Él A mi yegua favorita° entre los carros de Faraón te he comparado, Oh amada mía.