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Salmos 44:12 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

Cual res de matadero nos entregas, nos dispersas en medio de las gentes.

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Biblia Reina Valera 1960

Has vendido a tu pueblo de balde; No exigiste ningún precio.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Vendiste a tu precioso pueblo por una miseria y no ganaste nada con la venta.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Vendes a tu pueblo por un precio irrisorio y no ganas nada con tu negocio.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Has vendido a tu pueblo de balde, Sin exigir ningún precio por ellos.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Has vendido a tu pueblo de balde, y no acrecentaste tu riqueza con su precio.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

12 (13) Nos vendiste muy barato, ¿y qué ganaste con eso?

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Otras versiones



Salmos 44:12
10 Referencias Cruzadas  

Así dice Yahveh: '¿Dónde está el libelo de repudio de vuestra madre, por el cual yo la habría repudiado, o quién de mis acreedores es aquel a quien yo os habría vendido? Mirad: por vuestras culpas habéis sido vendidos y por vuestros pecados ha sido repudiada vuestra madre.


Tu riqueza y tus tesoros entregaré al pillaje en compensación por todos tus pecados en todas tus fronteras.


A vosotros os dispersaré entre las naciones y desenvainaré la espada detrás de vosotros. Vuestro país será arrasado y vuestras ciudades reducidas a escombros.


¿Cómo un solo hombre puede perseguir a un millar, y dos poner en fuga a diez millares, si no es porque su Roca se los ha vendido, porque Yahveh se los ha entregado?


Yahveh os dispersará entre los pueblos, y sólo quedaréis unos pocos en medio de los pueblos a los que os lleve Yahveh.


canela y plantas olorosas; perfumes, mirra e incienso; vino y aceite; flor de harina y trigo; ganado mayor y ovejas; caballos y carros, siervos y esclavos;


La cólera de Yahveh se encendió contra Israel y los entregó en manos de salteadores, que los saquearon, y los dejó vendidos a sus enemigos de alrededor, sin que pudieran ellos resistir a sus enemigos.


La ira de Yahveh se encendió contra Israel, y los entregó en manos de Cusán Risatáin, rey de Aram Naharáin. Los israelitas estuvieron sometidos a Cusán Risatáin durante ocho años.