'¡Oh Yahveh! Acuérdate de que yo he andado en tu presencia con fidelidad e integridad de corazón, haciendo lo que es recto a tus ojos'. Y Ezequías rompió en un gran llanto.
Salmos 26:1 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 De David. Hazme, Señor, justicia, que mi conducta es pura: confío en el Señor, no habré de resbalar. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Júzgame, oh Jehová, porque yo en mi integridad he andado; He confiado asimismo en Jehová sin titubear. Biblia Nueva Traducción Viviente Declárame inocente, oh Señor, porque he actuado con integridad; he confiado en el Señor sin vacilar. Biblia Católica (Latinoamericana) Júzgame, Señor, y ve que seguí la senda de los perfectos. En el Señor me apoyaba y por eso no me desviaba. La Biblia Textual 3a Edicion De David. Hazme justicia, oh YHVH, porque en mi integridad he andado, Y en YHVH confié sin titubear. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Salmo de David Júzgame, oh Jehová, porque yo en mi integridad he andado; he confiado asimismo en Jehová, no vacilaré. Biblia Traducción en Lenguaje Actual 1-2 (1b-2) Dios mío, declárame inocente, pues vivo una vida honrada y en ti confío ciegamente. Dime si te agrada lo que pienso y lo que siento. |
'¡Oh Yahveh! Acuérdate de que yo he andado en tu presencia con fidelidad e integridad de corazón, haciendo lo que es recto a tus ojos'. Y Ezequías rompió en un gran llanto.
'¿Has reparado -le dijo Yahveh- en mi siervo Job? No hay otro igual en la tierra. Es hombre integro y recto, teme a Dios y evita el mal. Sigue firme en su integridad. En vano, pues, me has incitado contra él para perderle.'
Aquel que se conduce íntegramente, que obra con rectitud, que dice la verdad en su interior;
en tí, mi Dios, confío. Que no sufra vergüenza, que no tengan en mí mis enemigos motivo de alegría.
El Señor es mi fortaleza, él mi escudo, en él espero y él me ayuda: mi corazón se regocija y con mi canto le doy gracias.
Percibo el cuchicheo de la masa -terror de todas partes-, cuando traman, unidos contra mí, y proyectan darme muerte.
Decide, Dios, de mí y defiende mi causa de la gente sin piedad; líbrame tú del astuto y del perverso.
Mi orgullo se basa en el testimonio de nuestra conciencia de que hemos actuado en el mundo, y especialmente con vosotros, con la simplicidad y honradez de Dios, [y] no con sabiduría carnal, sino con la gracia de Dios.
Mantengamos firme la profesión de la esperanza, porque el que prometió es fiel;
que por el poder de Dios habéis sido custodiados, mediante la fe, para la salvación, dispuesta ya a manifestarse en el momento final.
Por eso, hermanos, poned más empeño todavía en consolidar vuestra vocación y elección; que, haciendo esto, jamás tropezaréis.
Él guarda los pasos de sus fieles, mientras que los impíos perecen en tinieblas, porque no por su fuerza triunfa el hombre.
¿Tras de quién ha salido a la guerra el rey de Israel? ¿A quién persigues tú? ¡A un perro muerto, a una pulga!