La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




Romanos 8:4 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

a fin de que lo mandado por la ley se cumpla en nosotros, los que caminamos, no según la carne, sino según el Espíritu.

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

Lo hizo para que se cumpliera totalmente la exigencia justa de la ley a favor de nosotros, que ya no seguimos a nuestra naturaleza pecaminosa sino que seguimos al Espíritu.

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

Así, en adelante, la perfección que buscaba la Ley había de realizarse en los que no andamos por los caminos de la carne, sino por los del Espíritu.

Ver Capítulo

La Biblia Textual 3a Edicion

para que la exigencia de la ley fuera cumplida en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al espíritu.

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.

Ver Capítulo

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Lo hizo para que ya no vivamos de acuerdo con nuestros malos deseos, sino conforme a todos los justos mandamientos de la ley, con la ayuda del Espíritu Santo.

Ver Capítulo
Otras versiones



Romanos 8:4
13 Referencias Cruzadas  

Ambos eran realmente rectos ante Dios y llevaban una conducta intachable en conformidad con todos los mandamientos y órdenes del Señor.


Por el contrario, si el incircunciso observa las prescripciones de la ley, aunque no esté circuncidado, ¿no le ha de valer como si lo estuviera?


Entonces, ¿anulamos la ley por la fe? ¡Ni pensarlo! Al contrario: concedemos a la ley su auténtico valor.


Os suplico, pues, que una vez que no esté entre vosotros, no tenga que emplear aquella osadía con que opino que debo proceder contra algunos que piensan que nosotros caminamos según la carne.


Porque, aunque vivimos en carne, no según la carne combatimos.


Os digo esto: caminad en el Espíritu, y no dejéis que se cumplan los deseos de la carne.


ahora ya os ha reconciliado por su cuerpo de carne mediante la muerte, para presentaros santos, sin tacha e irreprochables ante él,


a la asamblea de los primogénitos inscritos en el cielo, al Dios juez del universo, a los espíritus de los justos llegados a la consumación,


Queridos míos, ahora somos hijos de Dios, aunque todavía no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal como es.


A aquel que puede guardaros sin pecado y presentaros ante su gloria irreprensibles con júbilo;


Y en su boca no se halló mentira. No tienen mancha.