Pues mirad: yo estoy creando cielo nuevo y nueva tierra. No se recordarán las cosas pasadas ni vendrán al pensamiento.
Romanos 8:19 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Porque la creación, en anhelante espera, aguarda con ansiedad la revelación de los hijos de Dios. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. Biblia Nueva Traducción Viviente Pues toda la creación espera con anhelo el día futuro en que Dios revelará quiénes son verdaderamente sus hijos. Biblia Católica (Latinoamericana) Algo entretiene la inquietud del universo, y es la esperanza de que los hijos e hijas de Dios se muestren como son. La Biblia Textual 3a Edicion Porque el profundo anhelo de la creación espera la revelación de los hijos de Dios. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Porque el anhelo ardiente de las criaturas espera la manifestación de los hijos de Dios. Biblia Traducción en Lenguaje Actual La creación entera espera impaciente que Dios muestre a todos que nosotros somos sus hijos. |
Pues mirad: yo estoy creando cielo nuevo y nueva tierra. No se recordarán las cosas pasadas ni vendrán al pensamiento.
Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque [ellos] serán llamados hijos de Dios.
Pero a todos los que la recibieron, a aquellos que creen en su nombre, les dio potestad de llegar a ser hijos de Dios;
a quien el cielo debe retener hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos profetas desde antiguo.
Todos los que se dejan guiar por el Espíritu de Dios ésos son hijos de Dios.
El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios.
Yo tengo para mí que los sufrimientos del tiempo presente no merecen compararse con la gloria venidera que se revelará en nosotros.
Y no es esto sólo; sino que también nosotros mismos, que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos igualmente en nuestro propio interior, aguardando con ansiedad una adopción filial, la redención de nuestro cuerpo.
Y en aquel mismo lugar donde se les dijo: 'Vosotros no sois mi pueblo', allí serán llamados 'hijos del Dios vivo'.
Así, pues, no carecéis de ningún don vosotros, los que esperáis la manifestación de nuestro Señor Jesucristo;
quien también os mantendrá firmes hasta el final para que lleguéis sin reproche al día de nuestro Señor Jesucristo.
Y seré para vosotros padre, y vosotros seréis para mí hijos e hijas, dice el Señor todopoderoso.
según mi ávida expectación y mi esperanza de que en nada seré defraudado, sino que, con toda valentía, ahora como siempre, Cristo será públicamente magnificado en mi cuerpo, ya sea mediante la vida, ya sea mediante la muerte.
Cuando se manifieste Cristo, que es nuestra vida, entonces también vosotros seréis manifestados juntamente con él, en gloria.
Ahora bien, la expresión todavía una vez más indica que las realidades sacudidas, en cuanto creadas, cambiarán para que permanezcan las no sacudidas.
Por tanto, con ánimo dispuesto y vigilante, poned toda vuestra esperanza en la gracia que os llegará cuando Jesucristo se manifieste.
Así la calidad de vuestra fe, de más valor que el oro que, aun después de acrisolado por el fuego perece, se convertirá en alabanza, gloria y honor en la manifestación de Jesucristo.
Ved qué gran amor nos ha dado el Padre: que nos llamemos hijos de Dios. ¡Y lo somos! Por eso no os conoce el mundo, porque no lo conoció a él.
Queridos míos, ahora somos hijos de Dios, aunque todavía no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal como es.