Hasta el día de hoy perseveran en sus antiguas costumbres: no veneran a Yahveh ni se conforman con sus estatutos y ritos según la ley ni con los preceptos prescritos por Yahveh a los hijos de Jacob, a quien dio el nombre de Israel.
Romanos 11:8 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 conforme a lo que está escrito: Dios les infundió un sopor en el espíritu, ojos para no ver y oídos para no oír, hasta el día de hoy. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 como está escrito: Dios les dio espíritu de estupor, ojos con que no vean y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy. Biblia Nueva Traducción Viviente Como dicen las Escrituras: «Dios los hizo caer en un sueño profundo. Hasta el día de hoy, les ha cerrado los ojos para que no vean y les ha tapado los oídos para que no oigan». Biblia Católica (Latinoamericana) Dice la Escritura: Dios los embruteció, sus ojos no ven y sus oídos no oyen hasta el día de hoy. La Biblia Textual 3a Edicion como está escrito: Dios les dio espíritu de estupor, ojos para no ver Y oídos para no oír, hasta el día de hoy.° Biblia Reina Valera Gómez (2023) Como está escrito: Dios les dio espíritu de somnolencia, ojos que no vean; oídos que no oigan hasta el día de hoy. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Como dice la Biblia: «Dios les cerró la mente, los ojos y los oídos, hasta el día de hoy.» |
Hasta el día de hoy perseveran en sus antiguas costumbres: no veneran a Yahveh ni se conforman con sus estatutos y ritos según la ley ni con los preceptos prescritos por Yahveh a los hijos de Jacob, a quien dio el nombre de Israel.
Así, esta gente daba culto a Yahveh, y al mismo tiempo servía a los ídolos. Y sus hijos y los hijos de sus hijos siguen haciendo lo mismo que sus padres hasta el presente.
porque Yahveh volcó sobre vosotros un soplo de letargo, que encoló vuestros ojos, profetas, y cubrió vuestras cabezas, videntes.
'Ve -contestó él- y di a este pueblo: 'Escuchad atentamente, pero no entendáis; mirad bien, pero no percibáis'.
Escuchadlo, pueblo necio y sin cordura, que tienen ojos y no ven, tienen oídos y no oyen.
'Hijo de hombre, estás viviendo entre gente rebelde, que tienen ojos para ver y no ven, oídos para oír y no oyen, pues son gente rebelde.
Les contaminé con sus ofrendas, haciéndoles sacrificar a todo primogénito, con el fin de horrorizarlos, para que supieran que yo soy Yahveh.'
Él les contestó: 'A vosotros se os ha concedido conocer los misterios del reino de Dios; a los demás, en parábolas, para que: Viendo, no vean; y oyendo, no entiendan.
Ve a este pueblo y dile: con vuestros oídos oiréis, pero no entenderéis; por más que miréis, no veréis.
Os hice caminar cuarenta años por el desierto, sin que vuestros vestidos envejecieran ni vuestras sandalias se desgastaran.