En aquel tiempo, Menajén, partiendo de Tirsá, castigó a Tifsah y a cuantos en ella y en su territorio había, porque no le habían abierto las puertas, y, además, abrió el vientre a todas las embarazadas.
Proverbios 28:15 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 León rugiente y oso hambriento: tal es el jefe perverso en un pueblo pobre. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 León rugiente y oso hambriento Es el príncipe impío sobre el pueblo pobre. Biblia Nueva Traducción Viviente Para los pobres, un gobernante malvado es tan peligroso como un león rugiente o un oso a punto de atacar. Biblia Católica (Latinoamericana) Como león rugiente, o un oso hambriento, así es el malvado que domina al pobre pueblo. La Biblia Textual 3a Edicion León rugiente y oso hambriento, Es el gobernante impío para un pueblo pobre. Biblia Reina Valera Gómez (2023) León rugiente y oso hambriento, es el príncipe impío sobre el pueblo pobre. Biblia Traducción en Lenguaje Actual El gobernante malvado que maltrata a un pueblo pobre es como un león hambriento que despedaza a su presa. |
En aquel tiempo, Menajén, partiendo de Tirsá, castigó a Tifsah y a cuantos en ella y en su territorio había, porque no le habían abierto las puertas, y, además, abrió el vientre a todas las embarazadas.
Se volvió para atrás, los miró y los maldijo en nombre de Yahveh. Y al momento salieron del bosque dos osos y despedazaron a cuarenta y dos de los muchachos.
Además, Manasés derramó muchísima sangre inocente, hasta inundar Jerusalén de un extremo a otro, aparte del pecado de haber inducido a Judá a que hiciera lo que es malo a los ojos de Yahveh.
Entonces el Faraón dio esta orden a todo el pueblo: 'Arrojaréis al Nilo a todo niño que nazca entre los hebreos, pero dejaréis con vida a las niñas'.
Mejor es topar con una osa privada de sus crías que con un necio en su necedad.
Cuando abundan los justos, el pueblo se alegra; cuando domina un malvado, el pueblo gime.
que golpeaba con ira a los pueblos, con golpe incesante; que dominaba con furor a las naciones, con dominio implacable.
Los atacaré como osa privada de sus crías, les rasgaré el corazón dentro del pecho, los devoraré allí mismo como un león, las fieras del campo los despedazarán.
Efraín está oprimido, su derecho es conculcado, porque se encuentra satisfecho cuando corre tras los ídolos.
Los príncipes que la habitan son leones rugientes; sus jueces son lobos de la noche que nada dejan por roer para mañana.
Entonces Herodes, furioso al verse burlado por los magos, envió a que mataran a todos los niños que había en Belén y en toda su comarca menores de dos años, conforme al tiempo que cuidadosamente había averiguado de los magos.
Sed sobrios, velad. Vuestro enemigo, el diablo, como león rugiente, ronda buscando a quién devorar.