Yahveh abomina los corazones altaneros; jamás quedarán sin castigo.
Abominación es a Jehová todo altivo de corazón; Ciertamente no quedará impune.
El Señor detesta a los orgullosos. Ciertamente recibirán su castigo.
Yavé detesta el corazón altanero: no podrá quedar sin castigo.
Abominación a YHVH es todo altivo de corazón, Tarde o temprano, no quedará impune.
Abominación es a Jehová todo altivo de corazón; aunque esté mano sobre mano, no quedará impune.
Dios no soporta a los orgullosos, y una cosa es segura: no los dejará sin castigo.
Con tu mirada humilla al arrogante, aplasta de un golpe a los malvados.
No pronunciarás el nombre de Yahveh, tu Dios, en vano; pues Yahveh no dejará impune al que pronuncie en vano su nombre.
Jamás el malvado quedará impune, el linaje de los justos se salvará.
Todo lo hizo Yahveh con un fin: también al malvado para el día de la miseria.
Con bondad y lealtad se expía la culpa, con el temor de Yahveh se evita el mal.
Así sucede con la mujer ajena: no queda impune quien la toca.
(El temor de Yahveh odia el mal). Aborrezco la arrogancia y la soberbia, la mala conducta y el lenguaje perverso.
Los ojos altivos del hombre serán abajados, la altanería de los humanos será abatida, y sólo Yahveh será ensalzado en aquel día.
Porque es el día de Yahveh Sebaot: contra todo soberbio y altanero, contra todo enaltecido, para abatirlo,
¡Ay del impío! Le irá mal, pues se le pagará por lo hecho con sus manos.
Escuchad y atended: no seáis altivos, que habla Yahveh.
Pero él da una gracia mayor. Por eso dice: Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes.