Un dictamen de culpa destinado al impío llevo en mi corazón: El temor de Dios no existe delante de sus ojos.
Proverbios 16:2 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 El hombre piensa que su conducta es recta; pero es Yahveh quien escruta los espíritus. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Todos los caminos del hombre son limpios en su propia opinión; Pero Jehová pesa los espíritus. Biblia Nueva Traducción Viviente La gente puede considerarse pura según su propia opinión, pero el Señor examina sus intenciones. Biblia Católica (Latinoamericana) Cada cual justifica sus decisiones, pero Yavé sopesa los espíritus. La Biblia Textual 3a Edicion Todos los caminos del hombre son limpios en su propia opinión, Pero YHVH pesa los espíritus. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Todos los caminos del hombre son limpios ante sus propios ojos; pero Jehová pesa los espíritus. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Todo el mundo cree hacer lo mejor, pero Dios juzga las intenciones. |
Un dictamen de culpa destinado al impío llevo en mi corazón: El temor de Dios no existe delante de sus ojos.
La plata se acrisola y el oro se depura; pero es Yahveh quien sondea los corazones.
El hombre piensa que su conducta es recta; pero Yahveh sondea los corazones.
Acaso dirás: 'No lo sabíamos'. Pero el que sondea los corazones lo conoce, lo sabe el que escudriña tu alma. Él retribuye al hombre por sus obras.
Yo, Yahveh, escruto el corazón, sondeo las entrañas, para dar a cada uno según su conducta, según el fruto de sus obras.
El ángel de Yahveh le dijo: '¿Por qué has apaleado por tres veces a tu burra? Soy yo quien he salido a cerrarte el paso, porque este precipitado viaje tuyo me desagrada.
Pero él les dijo: 'Vosotros presumís de justos delante de los hombres, pero Dios conoce vuestro corazón; porque lo que los hombres estiman, lo abomina Dios.
Al ángel de la Iglesia de Tiatira escribe: 'Esto dice el Hijo de Dios, el que tiene los ojos como llama de fuego y los pies semejantes al bronce brillante:
A sus hijos los mataré sin remisión, y conocerán todas las Iglesias que soy yo quien escruta los corazones y las entrañas. Yo os daré a cada uno de vosotros según sus obras.
Por aquellos días no había rey en Israel y cada uno hacía lo que bien le parecía.
Y resultó que el número de los que lamieron el agua llevándola con las manos a la boca fue de trescientos hombres, mientras que todo el resto de la gente dobló sus rodillas para beber agua.
Pero Yahveh dijo a Samuel: 'No mires su buena presencia ni su gran estatura, porque yo lo he descartado. Dios no mira como mira el hombre; porque el hombre no ve más que la apariencia, pero Yahveh ve el corazón'.
No multipliquéis palabras altaneras, no salga de vuestra boca la insolencia, porque Dios sapientísimo es Yahveh, a él toca pesar las acciones.