al tiempo que decía: '¡Bendito Yahveh, Dios de Israel, que me ha concedido ver hoy con mis ojos a uno de mi descendencia sentado en mi trono!''.
Proverbios 15:20 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 El hijo sabio regocija a su padre, el necio desprecia a su madre. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 El hijo sabio alegra al padre; Mas el hombre necio menosprecia a su madre. Biblia Nueva Traducción Viviente Los hijos sensatos traen alegría a su padre; los hijos necios desprecian a su madre. Biblia Católica (Latinoamericana) Un hijo sabio será la alegría de su padre, el tonto será la vergüenza de su madre. La Biblia Textual 3a Edicion El hijo sabio alegra al padre, Pero el hombre necio es deshonra de su madre. Biblia Reina Valera Gómez (2023) El hijo sabio alegra al padre; mas el hombre necio menosprecia a su madre. Biblia Traducción en Lenguaje Actual El hijo sabio alegra a sus padres; el hijo tonto los avergüenza. |
al tiempo que decía: '¡Bendito Yahveh, Dios de Israel, que me ha concedido ver hoy con mis ojos a uno de mi descendencia sentado en mi trono!''.
tú no lo dejes impune. Puesto que eres prudente, tú sabrás lo que has de hacer con él para que bajen sus canas ensangrentadas al seol '.
Los intendentes, cada uno un mes, proveían al rey Salomón y a cuantos se sentaban a la mesa real; no permitían que les faltara nada.
Honra a tu padre y a tu madre, para que se prolonguen tus días sobre la tierra que Yahveh, tu Dios, te va a dar.
Proverbios de Salomón. El hijo sabio regocija a su padre, el hijo necio entristece a su madre.
El camino del perezoso es seto de zarzas; la senda de los diligentes, camino real.
Escucha a tu padre, que te engendró; y no desprecies a tu madre en su vejez.
Se llena de júbilo el padre del justo, el que engendró a un sabio se goza en él.
Quien ama la sabiduría alegra a su padre, quien anda entre cortesanas disipa su hacienda.
Al hijo que se burla de su padre y desprecia la vejez de su madre, los cuervos le sacarán los ojos, lo devorarán los aguiluchos.
Cada uno de vosotros respetará a su padre y a su madre; y guardaréis mis sábados. Yo, Yahveh, vuestro Dios.
Pero sabéis bien las pruebas que él ha dado; porque, como un hijo al lado de su padre, ha estado conmigo al servicio del evangelio.