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Levítico 19:3 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

3 Cada uno de vosotros respetará a su padre y a su madre; y guardaréis mis sábados. Yo, Yahveh, vuestro Dios.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

3 Cada uno temerá a su madre y a su padre, y mis días de reposo guardaréis. Yo Jehová vuestro Dios.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

3 »Cada uno de ustedes tenga gran respeto por su madre y su padre, y siempre guarde mis días de descanso. Yo soy el Señor su Dios.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

3 Todos ustedes respetarán a su padre y a su madre y guardarán mis sábados. ¡Yo soy Yavé, su Dios!

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La Biblia Textual 3a Edicion

3 Cada uno temerá a su madre y a su padre,° y guardaréis° mis días de reposo.° Yo, YHVH vuestro Dios.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

3 Cada uno temerá a su madre y a su padre, y mis sábados guardaréis: Yo soy Jehová vuestro Dios.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

3 »Respeten a su madre y a su padre, y respeten también el día de descanso. Yo soy el Dios de Israel.

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Levítico 19:3
31 Referencias Cruzadas  

Entonces José los retiró de entre las rodillas de su padre y se postró rostro en tierra.


Tú les diste a conocer tu santo sábado, tú les impusiste mandamientos, preceptos y una ley por medio de tu siervo Moisés.


Mirad, Yahveh os ha dado el sábado; por eso el día sexto os da pan para dos días. Quédese, pues, cada uno en su casa, y que nadie salga de su lugar el día séptimo'.


Honra a tu padre y a tu madre, para que se prolonguen tus días sobre la tierra que Yahveh, tu Dios, te va a dar.


Acuérdate del día del sábado para santificarlo.


El que pegue a su padre o a su madre, morirá sin remisión.


El que maldiga a su padre o a su madre, morirá sin remisión.


Escucha, hijo mío, la instrucción de tu padre y no rechaces la enseñanza de tu madre,


Escucha a tu padre, que te engendró; y no desprecies a tu madre en su vejez.


Hay una raza que maldice a su padre y no bendice a su madre;


Al hijo que se burla de su padre y desprecia la vejez de su madre, los cuervos le sacarán los ojos, lo devorarán los aguiluchos.


Si retraes del sábado tu pie, de hacer tus negocios en mi santo día; si llamas al sábado delicia, al día santo de Yahveh venerando, y lo veneras, no haciendo tus encargos, no abordando tus negocios ni tratándolos,


Les di, además, mis sábados, para que fueran una señal entre ellos y yo, y supieran que yo, Yahveh, soy quien los santifico.


Por ser yo, Yahveh, vuestro Dios, debéis vosotros santificaros y ser santos, porque yo soy santo. No os contaminéis, pues, con ninguno de los reptiles que se arrastran sobre la tierra.


El quinto año podréis comer los frutos y se acrecentará el rendimiento en beneficio vuestro. Yo, Yahveh, vuestro Dios.


Guardaréis mis sábados y respetaréis mi santuario. Yo, Yahveh.


No acudáis a los nigromantes ni consultéis a los adivinos para no quedar impuros. Yo, Yahveh, vuestro Dios.


Al extranjero que se establece entre vosotros deberéis tratarlo como a los de vuestro pueblo; lo amarás como a ti mismo, porque extranjeros fuisteis vosotros en el país de Egipto. Yo, Yahveh.


'Seis días se trabajará, pero el día séptimo será sábado de completo reposo y de asamblea santa. No se hará trabajo alguno. Es un sábado para Yahveh, dondequiera que habitéis.


Guardaréis mis sábados y respetaréis mi santuario. Yo, Yahveh.


El hijo honra a su padre, y el siervo a su señor. Pues si yo soy padre, ¿dónde está mi honor? Y si yo soy señor, ¿dónde está mi temor? Yahveh Sebaot os habla, sacerdotes, que menospreciáis mi nombre. Vosotros decís: '¿En qué menospreciamos tu nombre?'.


Maldito el que desprecie a su padre o a su madre. Y todo el pueblo dirá: Amén.


Honra a tu padre y a tu madre, como te lo ha ordenado Yahveh, tu Dios, para que se prolonguen tus días y seas feliz en el suelo que Yahveh, tu Dios, te da.


Más aún, teníamos a nuestros padres carnales que nos corregían, y los respetábamos. ¿No nos someteremos con mayor razón al Padre de los espíritus, y así tendremos vida?


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