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Proverbios 11:23 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

El deseo de los justos tiende al bien; a los malvados les aguarda la cólera.

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Biblia Reina Valera 1960

El deseo de los justos es solamente el bien; Mas la esperanza de los impíos es el enojo.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Los justos pueden esperar una recompensa, mientras que a los perversos solo les espera juicio.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Los justos no desean sino el bien, los malos también tienen sus esperanzas, pero van al fracaso.

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La Biblia Textual 3a Edicion

El anhelo de los justos es sólo el bien, Pero la expectativa de los impíos es la ira.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

El deseo de los justos es solamente el bien; mas la esperanza de los impíos es el enojo.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Los deseos de los buenos siempre traen bendición; los deseos de los malos solo traen destrucción.

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Proverbios 11:23
16 Referencias Cruzadas  

Tau. El anhelo de los pobres tú lo sientes, Señor; confórtalos y atiéndelos, vengando los derechos del huérfano y del débil, y no siembre más terror el hombre de la tierra.


Yo te busco con todo el corazón: no permitas que me desvíe de tus mandatos;


ojalá que mis pasos sean firmes en la guarda de tus leyes.


Una cosa yo pido del Señor, una cosa suplico: habitar en la casa del Señor, todos los días de mi vida, para contemplar la belleza del Señor al visitar su templo.


Si en el Señor pones tu gozo, te dará él lo que pidan tus deseos.


La esperanza de los justos es alegría, la expectación de los malvados fenecerá.


Uno es pródigo y aumenta su caudal; otro ahorra sin medida y se empobrece.


Al morir el malvado, su esperanza perece; la ilusión de los perversos se disipa.


Los planes de los justos son rectitud; los proyectos de los malvados, engaño.


Del fruto de su boca vive el hombre; el deseo de los impíos es la violencia.


Con mi alma te ansío de noche, con mi espíritu te busco en mi pecho; porque cuando lucen tus juicios en la tierra, aprenden justicia los habitantes del orbe.


Yo no insistí en ser pastor a tu servicio, ni el día fatal lo deseé. Tú lo sabes: lo que salió de mis labios delante de tu presencia está.


Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.


sino la terrible perspectiva del juicio y el fuego ardiente que está para devorar a los enemigos.