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Números 4:3 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

de los comprendidos entre los treinta y los cincuenta años, de los que deberían entrar en la milicia, para que presten su servicio en la tienda del encuentro.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

de edad de treinta años arriba hasta cincuenta años, todos los que entran en compañía para servir en el tabernáculo de reunión.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Anoten en una lista a todos los hombres de entre treinta y cincuenta años que cumplan los requisitos necesarios para servir en el tabernáculo.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

de todos los de más de treinta años hasta los cincuenta, aptos para entrar al servicio de la Tienda de las Citas.

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La Biblia Textual 3a Edicion

De edad de treinta años en adelante, hasta cincuenta años, todo el que entra en la milicia° para servir en la Tienda de Reunión.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

de edad de treinta años arriba hasta cincuenta años, todos los que entran en compañía, para hacer servicio en el tabernáculo de la congregación.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Incluyan a los que tengan entre treinta y cincuenta años de edad, y que puedan prestar servicio en el santuario.

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Otras versiones



Números 4:3
27 Referencias Cruzadas  

Contaba José treinta años de edad cuando se presentó ante el Faraón, rey de Egipto. Se retiró José de la presencia del Faraón y recorrió toda la tierra de Egipto.


Treinta años tenía David cuando comenzó a reinar y reinó cuarenta años.


A los hijos de Merarí, con arreglo a sus clanes, les tocaron en suerte doce ciudades de la tribu de Rubén, de la de Gad y de la de Zabulón.


Este empadronamiento de los sacerdotes estaba hecho según sus casas paternas, igual que el de los levitas, desde los veinte años para arriba, según sus funciones y sus clases.


El año segundo de su llegada al templo de Dios, en Jerusalén, en el segundo mes, Zorobabel, hijo de Sealtiel; Josué, hijo de Josadac, y el resto de sus hermanos, sacerdotes y levitas; y todos los que habían vuelto de la cautividad a Jerusalén, comenzaron la obra y designaron a los levitas, de veinte años para arriba, para que dirigieran los trabajos del templo de Yahveh.


Tú y Aarón haréis el recuento, según sus escuadras, de todos los hombres de Israel de veinte años para arriba, aptos para la guerra.


sino que destinarás a los levitas al servicio de la tienda del testimonio, de todo su mobiliario y de cuanto le pertenece. Ellos llevarán la tienda y todos sus utensilios, prestarán servicio en ella y acamparán en torno a la tienda.


¿os parece poco que el Dios de Israel os haya separado de la comunidad de los israelitas para poneros junto a él, para que le prestéis servicio en el santuario de Yahveh y para que estéis al frente de la comunidad a fin de atender al culto en su nombre?


'Haced el censo de los hijos de Queat, de entre los levitas, por sus clanes y familias,


Harás el censo de los comprendidos entre los treinta y los cincuenta años, de los que deberían entrar en la milicia, para que presten servicio en la tienda del encuentro.


contando los comprendidos entre los treinta y los cincuenta años, todos los que deberían entrar en la milicia, para que trabajen en la tienda del encuentro.


de los comprendidos entre los treinta y los cincuenta años, de todos los que deberían entrar en la milicia, para que trabajaran en la tienda del encuentro.


Éste será el servicio de los queatitas en la tienda del encuentro: tendrán a su cargo las cosas más santas.


de los comprendidos entre los treinta y los cincuenta años, de todos los aptos para prestar sus servicios de trabajo y de transporte en la tienda del encuentro,


Tenía Jesús, al comenzar, como unos treinta años. Se creía que era hijo de José, hijo de Elí,


Te transmito estas instrucciones, hijo mío Timoteo, teniendo en cuenta las profecías un tiempo pronunciadas sobre ti, para que, apoyado en ellas, puedas combatir el buen combate,


He aquí una afirmación digna de crédito: aspirar al cargo de obispo es desear una excelente función.


No debe ser neófito, no sea que, infatuado, incurra en la misma condenación en que incurrió el diablo.