Números 19:12 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 El día tercero y el séptimo se purificará con aquella agua y será puro; pero no lo será si no se purifica el día tercero y el séptimo. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Al tercer día se purificará con aquella agua, y al séptimo día será limpio; y si al tercer día no se purificare, no será limpio al séptimo día. Biblia Nueva Traducción Viviente Esta persona debe purificarse el tercer y el séptimo día con el agua de la purificación; entonces quedará purificada; pero si no lo hace el tercer y el séptimo día, quedará impura aun después del séptimo día. Biblia Católica (Latinoamericana) Se purificará con esa agua el tercero y séptimo día, después de lo cual quedará puro. Pero si no se purifica al tercero y séptimo día, seguirá impuro. La Biblia Textual 3a Edicion Al tercer día se purificará con esa agua, y al séptimo día será limpio, pero si al tercer día no se purifica, no será limpio al séptimo día. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Este se purificará al tercer día con esta agua, y al séptimo día será limpio; y si al tercer día no se purificare, no será limpio al séptimo día. |
y estén preparados para el día tercero, pues al tercer día descenderá Yahveh, a la vista de todo el pueblo, sobre la montaña del Sinaí.
Y dijo al pueblo: 'Estad preparados para el tercer día; que nadie toque a su mujer'.
'Os rociaré con agua limpia y quedaréis limpios; os limpiaré de todas vuestras manchas y de todos vuestros ídolos.
Dentro de dos días nos dará la vida, al tercer día nos levantará y viviremos en su presencia.
rociará siete veces al que ha de purificarse de la lepra, lo declarará puro y soltará el ave viva en pleno campo.
Pero el tercer día se quemará todo lo que haya quedado de la carne del sacrificio.
Acampad fuera del campamento durante siete días. Todos los que habéis matado a alguien o los que habéis tocado un muerto, os purificaréis el tercero y el séptimo día, vosotros y vuestros prisioneros.
y no hizo diferencia alguna entre nosotros y ellos a la hora de purificar sus corazones por la fe.
Yo le respondí: 'Señor mío, tú lo sabes'. Él me dijo: 'Éstos son los que vienen de la gran tribulación, han lavado sus vestidos y los han blanqueado en la sangre del Cordero.